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¿Qué significan los símbolos del estandarte real británico que cubre a la reina Isabel II?

Última hora del funeral de la reina Isabel II: noticias y reacciones en vivo

El féretro de la Reina Isabel II ha sido depositado en la Bóveda Real de la Capilla de San Jorge tras un servicio de entierro. Más tarde, este lunes, se celebrará un servicio de entierro privado para la familia.

Última hora del funeral de la reina Isabel II: noticias y reacciones en vivo

El féretro de la Reina Isabel II ha sido depositado en la Bóveda Real de la Capilla de San Jorge tras un servicio de entierro. Más tarde, este lunes, se celebrará un servicio de entierro privado para la familia.

Su funeral de Estado tuvo lugar este lunes en Londres, donde su hijo y heredero, el Rey Carlos III, se unió al resto de la familia real y a líderes de todo el mundo para el servicio.

El rey Carlos III, hijo y heredero de la difunta monarca, se unió al resto de la familia real y líderes de todo el mundo para el servicio.

La reina, la monarca más longeva de Gran Bretaña, cuyo reinado se prolongó durante siete décadas, falleció el 8 de septiembre a la edad de 96 años

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El cuerpo de la reina Isabel II fue enterrado en la Capilla Conmemorativa del rey Jorge VI en Windsor el lunes por la noche, hora local, según el sitio web oficial de la familia real.

La reina fue enterrada junto con su difunto esposo, el príncipe Felipe, después de un funeral privado al que asistieron el rey Carlos III y otros miembros de la familia real.

El ataúd del príncipe Felipe fue trasladado hoy desde la Bóveda Real de la Capilla de San Jorge en Windsor, para que la reina pueda descansar junto a su amado esposo durante 73 años.

El entierro estuvo a cargo del decano de Windsor.

Personas inclinan la cabeza mientras participan en un momento de silencio de dos minutos al final del funeral de la reina Isabel II en Londres este lunes. (Crédito: Rob Pinney/Getty Images)

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, agradeció a los “cientos de miles” de dolientes que viajaron a Londres para presentar sus respetos a la reina Isabel II.

Khan también dio su «más sincero agradecimiento» al personal de las fuerzas de seguridad, el servicio de emergencia, el transporte y otros que «trabajaron incansablemente para hacer esto posible en nuestra ciudad».

El féretro de la reina será trasladado a la capilla conmemorativa del rey Jorge VI, donde se unirá al de sus padres, el rey Jorge VI y la reina Isabel I, la reina Madre.

El ataúd de la reina Isabel llegó este lunes a su lugar de descanso final en Windsor. Así completó su largo viaje desde el Castillo de Balmoral, en Escocia, hasta Edimburgo, luego desde el Palacio de Buckingham hasta Westminster Hall y la Abadía de Westminster, y por último hasta la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor.

Luego de la pompa y ceremonia del funeral de Estado en Westminster, al que asistieron líderes de todo el mundo, se celebró un servicio de entierro más íntimo en San Jorge.

Al final del servicio, el ataúd de la reina se bajó a la bóveda real, lugar de descanso de muchos monarcas anteriores. Debajo de la capilla reposan los reyes Jorge III, IV y V, Guillermo IV y otros. El año pasado, el príncipe Felipe, esposo de la reina, también fue enterrado allí.

Antes de eso, el rey Carlos dio un paso adelanta para poner el estandarte de la reina de la orden de Guardias Granaderos de la Monarca sobre su ataúd.

Mientras el ataúd de la reina bajaba a la bóveda, el decano de Windsor pronunció un salmo, antes de que el rey de Armas Principal de la Jarretera pronunciara los nombres y títulos de la reina. Así concluyeron las ceremonias públicas en su honor.

Sin embargo, la bóveda no será su lugar de descanso final. Está previsto que en la noche de este lunes se celebre un servicio de entierro privado para la familia real, donde la reina será trasladada a la capilla del rey Jorge VI. Allí el ataúd de la reina se unirá a los de sus padres, el rey Jorge VI y la reina Isabel, la reina Madre.

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El rey Carlos III y Camila, la reina consorte, salieron de la capilla tras el servicio de entierro.

Se detuvieron para dar las gracias al decano y a los demás participantes en el servicio, antes de ser conducidos fuera.

La pareja fue seguida por otros miembros de la familia.

El himno nacional británico se entona mientras un emocionado rey Carlos III asiste a la clausura del entierro de su madre, la reina Isabel II.

Mientras el servicio de entierro en Windsor llega a su fin, el féretro de la reina ha sido bajado a la bóveda real, situada debajo de la capilla, donde muchos miembros de la familia real han sido enterrados.

Al mismo tiempo, el Deán de Windsor ha leído un salmo y la Encomienda, tras lo cual el Rey de Armas de la Jarretera —el alto funcionario responsable de la heráldica de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte— ha pronunciado los estilos y títulos de la Reina.

El acto en San Jorge marca el final de las ceremonias públicas para la difunta monarca. Este lunes por la noche se celebrará un servicio de entierro privado para la familia.

La reina será trasladada a la Capilla Conmemorativa del Rey Jorge VI, situada en otro lugar de San Jorge, donde será enterrada junto a su amado esposo de 73 años, el príncipe Felipe.

La capilla conmemorativa es donde fueron enterrados el padre y la madre de la Reina y donde permanece un ataúd con las cenizas de la hermana de la reina, la princesa Margarita.

El momento para el que nadie estaba preparado ha llegado. El féretro de la reina ha sido bajado de la vista del público a la Bóveda Real bajo la Capilla de San Jorge, que también alberga el féretro de su difunto marido.

El inquietante sonido de las gaitas resuena por todo el espacio mientras el gaitero de la difunta monarca toca un lamento, una última actuación que la despide. Toca desde la puerta entre la capilla y el claustro del deán. Mientras lo hace, empezará a caminar lentamente hacia el Decanato para que la música dentro de la capilla se vaya apagando. Es un momento lleno de simbolismo, ya que refleja un final similar al del funeral del príncipe Felipe el año pasado.

El papel del gaitero en la casa real suele requerir que despierte a la Reina cada mañana, tocando durante 15 minutos bajo su ventana y en ocasiones de estado. El cargo se remonta al reinado de la reina Victoria, que se enamoró de la música de gaita cuando ella y su marido, el príncipe Alberto, visitaron las Highlands por primera vez.

Hoy mismo, el gaitero de la reina puso fin al servicio fúnebre en Londres con un lamento.

El féretro de la reina Isabel II está siendo bajado a la bóveda real debajo de la Capilla de San Jorge, donde muchos miembros de la familia real han sido enterrados.

El rey Carlos III ha colocado antes el color del campamento de la Compañía de la Reina de la Guardia de Granaderos sobre el féretro de su difunta madre.

A continuación, el Lord Chambelán, el cargo más alto de la Casa Real, rompió la vara de Mando de la reina Isabel y la colocó sobre el ataúd. Esta acción ceremonial de partir el fino bastón crea simetría con los tres Instrumentos de Estado que han sido retirados, según el Palacio de Buckingham.

Lord Parker de Minsmere, que anteriormente fue director general del MI5, fue nombrado Lord Chambelán en abril de 2021.

La Oficina del Lord Chambelán organiza el programa de actos ceremoniales del monarca, que incluye desde fiestas en el jardín y visitas de Estado hasta bodas reales y la apertura de Estado del Parlamento.

Este es el último momento en el que el público verá el féretro de la monarca.

(Crédito: ADRIAN DENNIS/POOL/AFP via Getty Images)

Antes del himno final, «Christ is made of sure foundation», el joyero de la Corona retiró la corona del Estado Imperial, el orbe y el cetro del ataúd de la reina Isabel.

Con la ayuda del capitán de barcazas y los sargentos de armas de la reina, el joyero se los pasa al decano de Windsor para que los ubique en el altar.

El gaitero de la reina Isabel II le dará el último adiós luego de décadas de tocar para despertarla por las mañanas

Durante las siete décadas de reinado de la reina Isabel II, el público británico llegó a conocer muchas de sus peculiaridades: sus corgis, sus sombreros, su saludo. Pero cuando la nación se reunió para su funeral este lunes fue testigo de un elemento menos conocido de la vida de la reina: su gaitero oficial.

Durante la mayor parte de su reinado, a la reina la despertó el sonido de las gaitas tocadas bajo su ventana, en todas sus residencias del país. El gaitero del Soberano ha sido durante décadas el despertador personal, tocando durante 15 minutos cada mañana, así como en ocasiones de estado.

Pero este lunes, el gaitero tiene un papel diferente. La música que marcaba el inicio de las mañanas de la reina señalará ahora el final de su funeral, al tocar un último lamento mientras su ataúd es bajado a la Bóveda Real bajo la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor.

El gaitero tocará desde la puerta entre la capilla y el Claustro del Decano. Mientras lo hace, comenzará a caminar lentamente hacia el Decanato para que la música dentro de la capilla se vaya apagando. Es un momento lleno de simbolismo, ya que refleja un final similar al del funeral del príncipe Felipe el año pasado.

Antes del servicio de entierro en Windsor, el gaitero puso fin al servicio fúnebre de Estado en la Abadía de Westminster con el lamento «Sleep, Dearie, Sleep».

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(Crédito: Jeff J Mitchell/Getty Images)

El decano de Windsor empezó el servicio funerario para la reina Isabel II con unas emotivas palabras.

«Nos hemos reunido para encomendar en las manos de Dios el alma de su sierva, la reina Isabel. Aquí, en la Capilla de San Jorge, donde ella rezaba con tanta frecuencia, estamos obligados a recordar a alguien cuya fe cristiana, sin complicaciones pero profunda, dio tantos frutos», dijo.

«Frutos en una vida de servicio incansable a la Nación, la Commonwealth y el mundo en general. Pero también (y especialmente para ser recordado en este lugar) en amabilidad, preocupación y cuidado tranquilizador para su familia, amigos y vecinos», continuó.

«En medio de este mundo que cambia rápidamente y con frecuencia está en problemas, su presencia tranquila y digna nos ha dado confianza para enfrentar el futuro, como ella lo hizo, con coraje y esperanza». Y continuó: «Mientras, con corazones agradecidos, reflexionamos sobre estas y muchas otras formas en las que su larga vida ha sido una bendición para nosotros, oramos para que Dios nos dé la gracia de honrar su memoria siguiendo su ejemplo, y que, con nuestra hermana Isabel, por fin conoceremos los gozos de la vida eterna».

Antes de que el decano comenzara sus palabras, el coro cantó el Contakion of the Departed, que a menudo se interpreta en los funerales.

La Capilla de San Jorge. (Crédito: Jeff J Mitchell/Getty Images)

El servicio fúnebre para la reina Isabel II se realiza en la Capilla de San Jorge, dentro de los muros del Castillo de Windsor.

La capilla comenzó a construirse bajo el rey Eduardo IV en 1475 y se terminó poco más de 50 años después bajo el rey Enrique VIII.

La capilla está bajo la jurisdicción directa del monarca. La gobiernan el decano y los canónigos de Windsor quienes, junto a sus funcionarios y personal, son independientes de la Casa Real.

Este ha sido el lugar de muchas bodas reales, incluidas las del conde y la condesa de Wessex en junio de 1999, el duque y la duquesa de Sussex en mayo de 2018 y la princesa Eugenia y Jack Brooksbank en octubre de 2018.

En 2005, también fue el sitio de un servicio de dedicación y oración tras el matrimonio del rey Carlos y Camila, la reina consorte.

También se han celebrado funerales, incluidos los de la princesa Margarita y la princesa Alicia, duquesa de Gloucester. El funeral del príncipe Felipe, duque de Edimburgo, se celebró en la capilla el pasado mes de abril.

reina capilla

El ataúd de la reina Isabel entró a la la Capilla de San Jorge, después de completar su viaje final por el Long Walk hasta el Castillo de Windsor.

En breve empezará un servicio íntimo que se había programado para las 4 p.m. hora local (11 a.m. hora del este), pero que se retrasó un poco.

(Crédito: GLYN KIRK/POOL/AFP via Getty Images)

Dos de los perros corgis de la reina Isabel, así como su caballo favorito Emma, fueron vistos mientras la procesión fúnebre pasaba por el Castillo de Windsor.

A lo largo de su vida, la monarca fue fotografiada regularmente con sus corgis galeses a sus pies.

La pasión de la reina por los corgis se remonta a su infancia, cuando se enamoró de Dookie, el perro de su padre el rey Jorge VI. En 1944, cuando cumplió 18 años, le regalaron una cachorra de corgi galés de Pembroke llamada Susan. Tal era su apego a Susan que, según los informes, la llevó a su luna de miel en 1947. Susan murió en enero de 1959.

Los corgis que tenía antes de morir ahora vivirán con el duque y la duquesa de York, Andrés y Sarah, dijo a CNN una fuente cercana al duque de York la semana pasada.

(Crédito: RYAN PIERSE/POOL/AFP via Getty Images)

La procesión fúnebre de la reina Isabel II se acerca a la parte inferior de los escalones del oeste de la Capilla de San Jorge, en el Claustro de Herradura, donde se le unirán miembros de la familia real.

El grupo de portadores sacará el ataúd del coche fúnebre, desde donde será llevado en procesión por los escalones.

(Crédito: CARL DE SOUZA/AFP via Getty Images)

Después de los servicios para la reina Isabel II en la Abadía de Westminster de Londres, el ataúd de la monarca llegó a Windsor. Personas que acudieron hasta este lugar para despedirse y presentar sus respetos hablaron con CNN sobre por qué decidieron hacerlo.

«Venir y ver a la reina llegar a su último lugar de descanso aquí es algo que es realmente importante para mí, para la familia y para todos nosotros», dijo una mujer.

«Simplemente creo que se lo debía a ella como miembro de las fuerzas estadounidenses y por haber vivido aquí durante tanto tiempo, el presentarle nuestros respetos. Quiero decir, ella era la mejor embajadora de Gran Bretaña», explicó un hombre.

Otro doliente le dijo a CNN que para él, la reina ha sido “una constante” en su vida desde que nació.

«Este es un momento único en la vida. Ella ha estado aquí en los buenos y malos momentos y siempre ha estado aquí. Su deber con el país y su compromiso ha sido increíble. Fuimos afortunados de tenerla», dijo.

(Crédito: Alberto Pezzali/AP)

Catherine, princesa de Gales; Meghan, duquesa de Sussex, y la princesa Charlotte rindieron homenaje a la reina Isabel II con el simbolismo de las joyas que escogieron este lunes para el funeral.

El broche que vistió la princesa Charlotte fue un regalo de su bisabuela, le dijo el Palacio de Kensington a CNN. El broche de diamantes era pequeño y tenía forma de herradura.

Su madre, Catherine, la princesa de Gales, también honró a la difunta reina con su collar y aretes de perlas, que es el mismo conjunto que la monarca usó en el funeral del duque de Edimburgo.

(Crédito: Phil Harris/WPA Pool/Getty Images)

El juego de joyas perteneció a la reina Isabel, quien se cree le prestó el collar y los aretes a Kate por primera vez en 2017. La princesa de Gales fue fotografiada usando el collar en la cena del aniversario de bodas número 70 de la reina Isabel.

El collar de gargantilla japonés tiene cuatro filas de perlas y un broche de diamantes central curvo. Mientras tanto, los aretes de perlas caídas son de Bahrein. Las perlas se usan tradicionalmente como joyas de luto, en parte debido a su apariencia incolora y poco llamativa, en una tradición que se consolidó durante el reinado de la reina Victoria.

La princesa Diana también usó previamente el conjunto de joyas durante una visita de estado de la reina Beatriz de los Países Bajos en 1982, y la propia reina fue fotografiada usando el collar y los aretes en Bangladesh en 1983, según el Palacio.

Meghan, la duquesa de Sussex, usó unos aretes discretos de perlas que también fueron un regalo de la reina Isabel, según su portavoz.

(Crédito: Alberto Pezzali/AP)

Mientras tanto, Camila, la reina consorte, usó un collar de oro y aretes de diamantes y zafiros para el servicio. También usó el broche Hesse Diamond de la reina Victoria, que tiene la forma de un corazón abierto y presenta dos colgantes de zafiro azul.

(Crédito: Ryan Pierse/Getty Images)

El segundo servicio de este lunes para la reina Isabel II será más íntimo que el anterior en Londres y estará a cargo del decano de Windsor.

Las oraciones serán pronunciadas por el rector de Sandringham, el ministro de Crathie Kirk, donde la familia reza cuando está en Balmoral, y el capellán de la Capilla Real de Todos los Santos, en Windsor Great Park.

La familia real se unirá a una congregación compuesta por miembros de la Casa Real, así como personal que ha trabajado en las propiedades privadas.

Algunas de las selecciones musicales para el servicio de entierro fueron compuestas por William Henry Harris, organista de St. George entre 1933 y 1961. Se cree que Harris le enseñó a tocar el piano a la reina Isabel cuando era una joven princesa, según el Palacio.

El servicio también contará con varias referencias a la familia de la reina, pues el coro cantará «The Russian Contakion of the Departed», que también se cantó durante el funeral del príncipe Felipe en St. George’s en abril pasado.

Mientras tanto, el decano leerá Apocalipsis 21, versículos 1-7, que se leyeron en los funerales de los abuelos de la reina, el Rey Jorge V y la Reina María, en 1936 y 1953. También se leyeron en el funeral del padre de la reina en 1952.

A medida que el servicio de sepultura llega a su fin, el ataúd de la reina se bajará a la Bóveda Real, ubicada debajo de St. George’s, mientras el decano lee el Salmo 103, que concluye con las palabras: «Sal de este mundo en tu viaje, oh, alma cristiana”.

(Crédito: REUTERS/Molly Darlington/Pool

El ataúd de la reina Isabel II llegó a Windsor, después de su viaje en un coche fúnebre estatal que partió de Londres.

El vehículo se unirá a una procesión por el Long Walk hasta el Castillo de Windsor. Se le unirán el rey Carlos III y otros miembros de la familia real antes de trasladarse a la Capilla de San Jorge para el servicio de entierro.

(Crédito: Richard Heathcote/Getty Images)

The Long Walk, la avenida que va desde el Castillo de Windsor hasta el Gran Parque de Windsor, ya llenó su capacidad de espectadores para despedir a la reina Isabel, según informó un sistema de anuncios públicos a los visitantes.

El mensaje les informa a los posibles visitantes: “Desafortunadamente, The Long Walk ahora está lleno. Se les dirigirá a Home Park, donde hay una pantalla grande para ver la procesión de Windsor y el servicio comunal”.

(Crédito: James Manning/Pool via REUTERS)

La princesa Ana, la única hija de la reina Isabel II, va detrás del coche fúnebre de su madre rumbo a Windsor.

Ana es la única de los cuatro hijos de la monarca que la ha acompañado en cada etapa de su viaje final, que empezó en el Castillo de Balmoral en Escocia, donde murió el pasado 8 de septiembre.

El coche fúnebre de la reina Isabel ya se dirige hacia Windsor, mientras atraviesa las calles llenas de gente en el centro de Londres.

Algunos espectadores han lanzado flores al paso del vehículo. Muchos permanecen de pie en silencio, mientras se puede escuchar a otros que aclaman a Isabel II por última vez.

El coche fúnebre viajará por carreteras principales, presumiblemente para dar a más personas la oportunidad de ver el ataúd. La ruta se cerró para la procesión.

(Crédito: David Ramos/Getty Images)

El féretro de la reina Isabel II se ubicó en un coche fúnebre estatal y ahora se dirige ahora en procesión por el oeste de Londres hasta Windsor, su destino final, para el entierro.

(Crédito: David Ramos/Getty Images)

La procesión solemne del féretro de la reina Isabel, que encabeza el rey Carlos III, llegó al arco de Wellington.

Aquí, se llevará a cabo un saludo real y se tocará el himno nacional británico, antes de que el coche fúnebre de la monarca tome su camino hacia Windsor.

Una vez que haya partido, el rey y la reina consorte, el príncipe y la princesa de Gales, junto a otros miembros de la familia real, partirán en automóvil.

(Crédito: Charles McQuillan/Getty Images)

Cientos de personas se han reunido este lunes frente al Ayuntamiento de Belfast, capital de Irlanda del Norte, para ver el funeral de estado de la reina Isabel II en pantallas gigantes.

Algunos dolientes se sentaron en mantas o sillas plegables, mientras que otros están parado sobre el césped afuera del edificio, mientras observaban el servicio.

Multitudes diversas, desde veteranos militares con medallas hasta niños, componen la diversa multitud, según la agencia de noticias PA Media del Reino Unido. Las personas guardaron un silencio solemne cuando el servicio llegó a su fin y se tocó «God Save the King».

Los Libros de Condolencias en el Ayuntamiento de Belfast permanecerán abiertos hasta las 8 p.m., hora local (3 p.m. hora del este, en la noche de este lunes, según el Ayuntamiento de Belfast.

Los miembros del público también han dejado tributos florales en el Jardín del Recuerdo.

reina multitudes

De pie junto al Mall en el centro de Londres, por donde pasará la procesión con el ataúd de la reina Isabel II en su camino a Windsor, Jan Gard, de 68 años, dijo que el funeral le había provocado una oleada de emociones.

Primero, hubo tristeza por la muerte de la monarca, y luego el conmovedor simbolismo de las multitudes en el funeral que cantaban el himno nacional británico ‘God Save the King’, luego de que Carlos III se convirtiera en el nuevo rey.

«Tenía que seguir recordándome que era el rey, no la reina», dijo Gard, que es de Kent, en el sureste de Inglaterra.

El servicio «fue hermoso porque ella (la reina) era cristiana y servía a Dios y a su pueblo», dijo Gard.

Agregó que cuando vio el ataúd de la reina en la transmisión en vivo, «realmente me impactó. Nací el año de su coronación y eso significa algo para mí».

La familia real caminó detrás del féretro de Isabel II hasta llegar a la Abadía de Westminster. El príncipe Harry y el príncipe Andrés, uno de sus tíos, no usaron el uniforme militar en este último adiós a la monarca.

El féretro de la reina partió hacia Wellington Arch, donde será trasladado al coche fúnebre del Estado y conducido a Windsor para un servicio de entierro en la Capilla de San Jorge esta tarde.

La ruta desde la Abadía de Westminster está flanqueada por las Fuerzas Armadas hasta la cima de Constitution Hill.

La procesión está encabezada por policías montados de la Real Policía Montada de Canadá, y seguida por representantes de las fundaciones George Cross de Malta, la antigua Real Policía del Ulster, así como representantes del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, incluyendo a May Parsons, la enfermera que administró la primera vacuna Covid-19.

También participan en la procesión destacamentos de las Fuerzas Armadas de la Commonwealth, seguidos por destacamentos de las Fuerzas Armadas británicas que tienen el privilegio de mantener una relación especial con la Reina, incluidos elementos montados de la Caballería de la Casa.

El rey Carlos III y Camila, la reina consorte, encabezan a la familia real en un sombrío paseo tras el féretro de la reina.

Muchos invitados al funeral agacharon la cabeza al paso de la familia. El féretro ya ha salido de la Abadía y se dirige hacia el Arco de Wellington de Londres.

Fuera, las tropas en formación saludan a la procesión.

El metro de París rinde homenaje a la reina rebautizando la estación «Jorge V» con el nombre de «Isabel II» por un día, según informa el Grupo RATP, la autoridad de transporte público.

Le groupe RATP rend hommage à la reine d’Angleterre en renommant pour la journée la station George V en Elizabeth II. pic.twitter.com/QfcJzV8LpL

— RATP Group (@RATPgroup) September 19, 2022

La tarjeta que acompaña el ataúd de la reina Isabel II durante su funeral este lunes tiene un mensaje de su hijo mayor, el rey Carlos III, escrito a mano.

El mensaje dije: «En memoria cariñosa y devota. Carlos R».

La «R» en el título del rey Carlos se refiere a «Rex», que en latín significa rey.

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Culminó el servicio fúnebre por la reina Isabel II.

A continuación, el grupo de portadores levanta el féretro de la reina del catafalco y se desplaza en procesión a través de la Gran Puerta Oeste para volver al carro de armas de Estado situado fuera de la Puerta Oeste de la Abadía de Westminster.

El féretro de la difunta monarca está siendo sacado de la Abadía de Westminster.

Atravesará Londres hasta llegar a Wellington Arch, desde donde la reina hará su último viaje, hacia Windsor, para ser enterrada.

El gaitero de la reina, el suboficial de clase 1 (gaitero mayor) Paul Burns, toca la pieza tradicional «Sleep, dearie, sleep» dentro de la Abadía de Westminster.

Pronto, el féretro de la reina será sacado de la abadía.

El himno nacional británico, «God Save the King», ha sido cantado en el interior de la Abadía de Westminster para poner fin al funeral de la reina.

En la Abadía de Westminster y en todo el país se ha iniciado un silencio de dos minutos en honor a la Reina.

Se ha interpretado «The Last Post», una breve fanfarria que se toca en los servicios de conmemoración y en los funerales militares.

La multitud fuera de la Abadía de Westminster ha hecho una pausa para guardar silencio, junto con los dolientes dentro del edificio.

El decano pronuncia la bendición, mientras el servicio fúnebre de la reina Isabel II se acerca a su fin.

«Que Dios conceda a los vivos la gracia; a los difuntos el descanso; a la Iglesia, al Rey, a la Commonwealth y a todo el pueblo, la paz y la concordia, y a nosotros, pecadores, la vida eterna; y que la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, esté entre vosotros y permanezca siempre con vosotros.

El coro canta un himno —compuesto por Ralph Vaughan Williams para la Coronación de la Reina en 1953—.

Sigue a una serie de oraciones que se leyeron en honor de la difunta monarca.

El coro canta:

¿Quién nos separará del amor de Cristo? Ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni las potencias, ni lo presente, ni lo futuro, ni la altura, ni la profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios, que está en Cristo Jesús, nuestro Señor. Aleluya. Amén.

La transmisión de la reina Isabel durante los confinamientos por el covid-19 terminó con «Nos volveremos a encontrar», recordó el Arzobispo de Canterbury Justin Welby a los dolientes al terminar su sermón en la Abadía de Westminster.

«Todos nos enfrentaremos al juicio misericordioso de Dios. Todos podemos compartir la esperanza de la reina, que en vida y en muerte inspiró su liderazgo de servicio», dijo.

«Servicio en la vida, esperanza en la muerte; todos los que siguen el ejemplo de la Reina y su inspiración de confianza y fe en Dios pueden decir con ella: ‘nos volveremos a encontrar'».

Así concluyó el sermón de Welby.

«En 1953 la reina comenzó su coronación en oración silenciosa justo ahí, en el altar mayor», dijo el arzobispo de Canterbury Justin Welby en su sermón en la Abadía de Westminster.

«Su lealtad a Dios fue dada antes de que cualquier persona le diera lealtad a ella», continuó. «Su servicio a tantas personas en esta nación, en la Commonwealth y en el mundo tuvo su fundamento en su seguimiento de Cristo».

«En todos los casos, los que sirven serán amados y recordados, cuando los que se aferran al poder y a los privilegios son olvidados hace tiempo», continuó Welby.

«El dolor de este día, sentido no sólo por la familia de la difunta Reina, sino por toda la nación, la Commonwealth y el mundo, surge de su abundante vida y su amoroso servicio, que ahora se ha ido de nosotros».

Ella era alegre, presente para muchos, tocando una multitud de vidas».

«Y rezamos hoy especialmente por toda su familia, afligida como toda familia en un funeral, incluidas tantas familias de todo el mundo que han perdido a alguien recientemente», añadió. «Pero en el caso de esta familia, haciéndolo en el foco más brillante».

Justin Welby, arzobispo de Canterbury, pronuncia el sermón, tras la interpretación del himno The Lord’s My Shepherd.

«Ven Espíritu Santo, y llena nuestros corazones con el bálsamo de tu amor sanador. Amén», dijo.

«El patrón de muchos líderes es ser exaltados en vida y olvidados después de la muerte. El patrón para todos los que sirven a Dios, famosos u oscuros, respetados o ignorados, es que la muerte es la puerta a la gloria.

«Su Majestad declaró famosamente en una emisión por su 21º cumpleaños, que toda su vida estaría dedicada a servir a la nación y a la Commonwealth. Pocas veces una promesa así se ha cumplido tan bien, pocos líderes reciben la efusión de amor que hemos visto», continuó Welby.

Según el Palacio de Buckingham, la reina fue consultada durante muchos años sobre el orden del servicio fúnebre. El Decano de Westminster preparó el orden del servicio junto con el Palacio de Lambeth, que es la residencia oficial en Londres del Arzobispo de Canterbury.

La maestra de música del Rey, Judith Weir, ha compuesto una nueva pieza de música coral para el servicio fúnebre de Estado, llamada «Like as the hart», según el Palacio de Buckingham. Será cantada por los coros de la Abadía de Westminster y de la Capilla Real del Palacio de San Jaime.

El segundo himno, «The Lord’s my Shepherd» (El Señor es mi pastor), se cantó con la melodía de Crimond. La melodía procede de una parroquia de Aberdeenshire, no muy lejos del castillo de Balmoral, en Escocia. El himno se cantó en la boda de la reina con el príncipe Felipe, y según el Palacio de Buckingham, la joven princesa Isabel y la princesa Margarita convocaron al Maestro de Coros en el Palacio en los días previos, para que le cantaran la bajada que se utilizaría.

El mismo se cantó en el funeral de Estado, dijo el Palacio de Buckingham.

Justin Welby, arzobispo de Canterbury, pronuncia el sermón, tras la interpretación del himno The Lord’s My Shepherd.

«Ven Espíritu Santo, y llena nuestros corazones con el bálsamo de tu amor sanador. Amén», dijo.

«El patrón de muchos líderes es ser exaltados en vida y olvidados después de la muerte. El patrón para todos los que sirven a Dios, famosos u oscuros, respetados o ignorados, es que la muerte es la puerta a la gloria.

«Su Majestad declaró famosamente en una emisión por su 21º cumpleaños, que toda su vida estaría dedicada a servir a la nación y a la Commonwealth. Pocas veces una promesa así se ha cumplido tan bien, pocos líderes reciben la efusión de amor que hemos visto», continuó Welby.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

Ataviada con un sombrero de plumas blancas y negras y con un traje de botones de perlas cosido a mano, la reina perlada Michelle Thorpe, de 55 años, dijo que había decidido venir al Mall —que une el Palacio de Buckingham con Trafalgar Square— porque ama a la reina Isabel II.

«Amamos a la reina, así que le damos nuestro último adiós. Tenemos muchos recuerdos de la reina y hemos venido aquí por todo», dijo.

Los Pearly King and Queens son una institución londinense instantáneamente reconocible que se remonta a 150 años atrás. Evolucionaron a partir de los reyes y reinas de Coster, que eran elegidos como líderes de los comerciantes ambulantes de Londres, según su página web.

Tradicionalmente, cada Pearlie cose su propio traje de botones de perlas antes de ser coronado, a menudo decorado con símbolos familiares: un corazón para la caridad, una herradura para la suerte, por ejemplo.

Junto a Thorpe está su marido, Jimmy Jukes, con un traje igualmente adornado, ya que es un rey Pearlie.

«Mi recuerdo favorito fue recibir mi MBE [Miembro de la Excelentísima Orden del Imperio Británico] de manos de Su Majestad la Reina en el palacio de Buckingham en 2015», dijo. «Estamos aquí por nuestro afecto a la reina y nos despedimos por última vez».

Liz Truss, la primera ministra del Reino Unido, leyó la segunda lección de Juan 14: 1-9.

Truss lleva menos de dos semanas en el cargo; se reunió con la reina dos días antes del fallecimiento de la monarca para asumir formalmente el papel, en lo que sería el último acto de servicio oficial de Isabel II.

Su lectura sigue a una interpretación del coro a cargo de Judith Weir, Maestra de la Música del Rey.

«No se turbe vuestro corazón: si creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones: si no fuera así, os lo habría dicho», leyó Truss.

«Voy a prepararos un lugar. Y si me voy y os preparo un lugar, vendré otra vez y os recibiré a mí mismo, para que donde yo esté, estéis también vosotros. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino».

«Tomás le dijo: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿y cómo podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Si me conocierais, también conoceríais a mi Padre; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto».

«Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dice: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y aún no me has conocido, Felipe? El que me ha visto, ha visto al Padre».

La gente reacciona el día del funeral de estado y el entierro de la reina Isabel de Inglaterra, en Londres, Gran Bretaña, 19 de septiembre de 2022. (Foto:REUTERS/Peter Cziborra)

Se podía oír la caída de un alfiler en el Mall, en el centro de Londres, cuando se hizo el silencio al comienzo del funeral de la reina en la Abadía de Westminster.

Aunque no hay pantallas, cientos de dolientes pueden escuchar una transmisión radiofónica del funeral.

La gente está quieta, con la mirada baja. Algunos miran fijamente a la distancia mientras la retransmisión canaliza el canto del coro en la Abadía de Westminster.

Antes de la retransmisión, Carly Orton, de 11 años, de Buckinghamshire, dijo que, a pesar de no poder ver nada, «quería vivir la experiencia de la multitud y hasta ahora ha sido increíble».

Acudió con su madre Maya Orton, de 42 años, y su amiga de la familia Kindarti, de 40.

«He estado en todos los eventos como el jubileo de platino y me alegro de poder presentar mis respetos a la Reina», dijo Kindarti a CNN.

La secretaria general de la Commonwealth, Patricia Scotland, leyó un pasaje de la Biblia

Conocida formalmente como baronesa de Escocia, fue Fiscal General bajo el mandato de Tony Blair durante tres años, siendo la primera mujer en ocupar ese puesto.

La lectura es de 1 Corintios 15.

«Ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, y se ha convertido en las primicias de los que durmieron. Porque como por el hombre vino la muerte, por el hombre vino también la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su orden: Cristo, las primicias; después, los que son de Cristo en su venida», lee.

«Entonces vendrá el fin, cuando entregue el reino a Dios, al Padre; cuando deponga todo dominio y toda autoridad y poder. Porque es necesario que reine hasta que ponga a todos los enemigos bajo sus pies».

«El último enemigo que será destruido es la muerte. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y que esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá el dicho que está escrito: La muerte es devorada por la victoria».

«Oh, muerte, ¿dónde está tu aguijón? Oh, tumba, ¿dónde está tu victoria? El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la ley. Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, inconmovibles, abundando siempre en la obra del Señor, pues sabéis que vuestro trabajo no es en vano en el Señor».

El himno de apertura, The Day Thou Gavest, Lord Is Ended, es cantado por los dolientes dentro de la Abadía, incluyendo al rey Carlos III y los familiares de la reina.

Los presentes cantan:

«El día que diste, Señor, ha terminadolas tinieblas caen por tu mandatoa ti ascendieron nuestros himnos matutinos,tu alabanza santificará nuestro descanso.Te agradecemos que tu Iglesia no duermamientras la tierra rueda hacia la luz,a través de todo el mundo su guardia está guardando,y no descansa ni de día ni de noche.Cuando sobre cada continente e islael amanecer conduce a otro día,la voz de la oración nunca se calla,ni se apaga la tensión de la alabanza,El sol que nos ordena descansar está despertandoa nuestros hermanos bajo el cielo occidental,y hora tras hora los labios frescos hacentus maravillas se escuchan en lo alto.Que así sea, Señor; tu trono nunca,como los orgullosos imperios de la tierra;tu reino se mantiene y crece para siemprehasta que todas tus criaturas se adueñen de tu dominio».

El reverendo Dr. David Hoyle MBE, decano de Westminster, abre el servicio fúnebre de la reina con una puja.

«En el dolor y también en la profunda acción de gracias, venimos a esta Casa de Dios, a un lugar de oración, a una iglesia donde el recuerdo y la esperanza son deberes sagrados», dijo.

«Aquí, donde la reina Isabel fue casada y coronada, nos reunimos desde toda la nación, desde la Commonwealth y desde las naciones del mundo, para llorar nuestra pérdida, para recordar su larga vida de servicio desinteresado, y con segura confianza para encomendarla a la misericordia de Dios, nuestro creador y redentor».

«Con gratitud recordamos su inquebrantable compromiso con una alta vocación durante tantos años como Reina y Jefa de la Commonwealth», dijo. «Con admiración recordamos su sentido del deber y su dedicación a su pueblo durante toda su vida. Con agradecimiento alabamos a Dios por su constante ejemplo de fe y devoción cristiana. Con afecto recordamos su amor por su familia y su compromiso con las causas que apreciaba».

«Ahora, en silencio, recordemos en nuestros corazones y en nuestras mentes nuestros muchos motivos de acción de gracias, recemos por todos los miembros de su familia y encomendemos a la reina Isabel al cuidado y la custodia de Dios todopoderoso».

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

El rey Carlos III lleva un frac de la Royal Navy no. 1 con espada.

Su uniforme militar incluye las siguientes medallas:

Un coro canta mientras el féretro de Isabel II es llevado por el pasillo de la Abadía de Westminster.

El rey Carlos III, los príncipes Andrés y Eduardo y la princesa Ana siguen a su madre hacia la parte delantera de la abadía.

Les acompañan otros descendientes de la reina, como los príncipes Guillermo y Harry.

Camila, la reina consorte, Sofía, la condesa de Wessex, Catalina, la princesa de Gales, el príncipe Jorge, la princesa Carlota, Meghan, la duquesa de Sussex, el duque de Kent y el príncipe Miguel de Kent se han unido a la procesión real detrás del féretro mientras se abre paso en la abadía.

El féretro de la reina llegó a la Abadía de Westminster después de una corta procesión desde el Westminster Hall, donde yacía en estado.

Comienza el servicio fúnebre de Isabel II.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

Esperando el féretro de la reina en la Plaza del Parlamento hay una guardia de honor compuesta por tres oficiales y 53 soldados rasos de cada servicio con los colores cubiertos. La acompaña una banda de los Royal Marines con los tambores cubiertos y silenciados.

En unos momentos, el féretro entrará en la Abadía de Westminster y comenzará el servicio

El carro de combate que lleva a la reina a la Abadía de Westminster tiene una historia fascinante.

Al cuidado de la Marina Real desde 1901, fue retirado del servicio activo para el funeral de la reina Victoria.

También se ha utilizado en los funerales de otros monarcas, como los del rey Eduardo VII, el rey Jorge V y el rey Jorge VI.

También apareció en los funerales del primer primer ministro de la reina, Winston Churchill, y de su primo, Lord Louis Mountbatten.

Siguiendo la tradición, la carroza del cañón es tirada por 142 marineros de la Marina Real, que son personal de servicio.

Está flanqueado por la comitiva de portadores, los portadores del féretro, formados por los caballos de servicio de la reina, así como por destacamentos de la Guardia del Cuerpo del Rey del Honorable Cuerpo de Caballeros de Armas, los Yeomen of the Guard y la Royal Company of Archers.

El rey Carlos III encabeza a la familia real a pie detrás del féretro de la reina.

En una formación similar a la que vimos cuando el féretro fue trasladado a Westminster Hall la semana pasada, el rey está caminando en una línea con sus hermanos, la princesa Ana y los príncipes Andrés y Eduardo.

Detrás de ellos van Guillermo, príncipe de Gales, Harry, duque de Sussex y Peter Phillips, hijo de la princesa Ana.

Les siguen el marido de Ana, el vicealmirante Tim Laurence, el primo de la Reina, el duque de Gloucester y el sobrino de la Reina, el conde de Snowdon. El personal de la casa del Rey y del Príncipe de Gales se encuentra en la retaguardia.

Flanqueando el féretro de la reina está el grupo de portadores, formado por la Compañía de la Reina del 1er Batallón de Guardias de Granaderos, y 10 portadores del féretro formados por antiguos equitadores de la Reina, así como destacamentos de la Guardia del Cuerpo del Rey del Honorable Cuerpo de Caballeros de Armas, los Yeomen of the Guard y la Real Compañía de Arqueros.

La procesión está dirigida por 200 músicos: una masa de Gaitas y Tambores de Regimientos Escoceses e Irlandeses, la Brigada de Gurkhas y la Real Fuerza Aérea.

Detrás del féretro van el rey y los miembros de la familia real y de la Casa del Rey.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

El féretro de la reina es llevado en procesión desde el Palacio de Westminster hasta la Abadía de Westminster en el carro de guerra de la Marina Real.

El féretro se cubre con el estandarte real y los instrumentos de Estado —la corona imperial de Estado y las galas— se colocan sobre él junto con una corona de flores.

La corona —que ha sido elaborada de manera sostenible— contiene flores y follaje cortados de los jardines del Palacio de Buckingham, Clarence House y Highgrove House a petición del rey Carlos III.

Se encuentra en un nido de musgo inglés y ramas de roble.

Las flores incluidas son: pelargonios perfumados, rosas de jardín, hortensias otoñales, sedum, dalias y escabios. Todas ellas son de tonos dorados, rosas y burdeos intenso, con elementos blancos para reflejar el Estandarte Real.

El follaje que se ha incluido en la corona se ha seleccionado por su simbolismo: romero (para el recuerdo), mirto (un antiguo símbolo de un matrimonio feliz) y roble inglés (símbolo de la fuerza del amor).

El mirto se cortó de una planta cultivada a partir de una ramita de mirto que figuraba en el ramo de novia de la reina cuando se casó con el Príncipe Felipe en 1947.

El féretro de la reina ha sido colocado en la carroza de Estado, y ha comenzado la procesión que llevará a la difunta monarca a la Abadía de Westminster.

Los cuatro hijos de la reina, incluido el rey Carlos III, siguen su féretro a pie.

El féretro de la reina Isabel II fue retirado del catafalco de Westminster Hall, donde la difunta monarca ha permanecido en estado, y ahora se dirigirá hacia la Abadía de Westminster.

El grupo de portadores que lleva el féretro está fundado por la Compañía de la Reina, 1er Batallón de Guardias de Granaderos.

Como monarca, Isabel II ocupó el cargo de comandante de la Compañía de la Reina de los Guardias de Granaderos, pasando revista personalmente a la unidad una vez cada década.

«Sus 12 mejores soldados habrán sido seleccionados para proporcionar el grupo de portadores en el funeral de Su Majestad», decía la página web del ejército británico.

Isabel II yace en el interior de Westminster Hall desde el miércoles, y los dolientes no han dejado de pasar por el edificio para presentar sus últimos respetos.

El coche del rey Carlos III se dirige a Westminster Hall, donde el nuevo monarca llorará a su madre mientras sigue su féretro.

Mientras tanto, los coches que llevan a otros miembros de la familia real a la Abadía de Westminster también han salido del Palacio de Buckingham.

Algunos miembros de la familia de la reina, entre ellos sus cuatro hijos y los príncipes Guillermo y Harry, dos de sus nietos, caminarán detrás de su féretro mientras se desplaza desde el hall hacia la abadía para el funeral.

La primera ministra del Reino Unido, Liz Truss y Hugh O’Leary llegan a la Abadía de Westminster el 19 de septiembre de 2022 en Londres, Inglaterra. (Foto de Chris Jackson/Getty Images)

Liz Truss, la nueva primera ministra británica, ha llegado a la Abadía de Westminster, poco después de que las demás personas que han ocupado el cargo pasaran por el altar.

Truss se reunió con la Reina Isabel II apenas dos días antes de su muerte, para asumir formalmente el cargo.

Antes de su llegada, Tony Blair, Boris Johnson, David Cameron, Theresa May, Gordon Brown y John Major, todas las personas vivas que han ocupado anteriormente Downing Street, tomaron asiento.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte Macron, ya han ocupado su lugar dentro de la Abadía de Westminster.

(Foto: Phil Noble/Pool/Reuters)

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, salió de su coche e ingresó en la Abadía de Westminster para asistir al funeral de la Reina.

Entró en la iglesia de la mano de la primera dama Jill Biden.

Las tropas marchan por Londres antes del comienzo del funeral. (Foto: MARCO BERTORELLO/AFP vía Getty Images)

Una procesión de miembros de las fuerzas armadas británicas está en marcha en Londres, a medida que se acerca el inicio del funeral de la reina Isabel II.

La Marina Real, la Fuerza Aérea y el Yeoman de la Guardia de la Abadía de Westminster están entre los representados.

El féretro de Isabel II saldrá pronto de Westminster Hall y será llevado hacia la Abadía para el servicio fúnebre.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

Kieran Feetham y su familia llegaron al Mall, cerca del Palacio de Buckingham, alrededor de las 6 de la mañana, hora local, este lunes, para poder «formar parte de la historia».

Tras el servicio fúnebre en la Abadía de Westminster, una procesión partirá hacia el Arco de Wellington de Londres y pasará por el Mall, que une el Palacio de Buckingham con Trafalgar Square.

«La reina ha sido una constante para nosotros, es la reina… todo el mundo sabe quién es cuando la mencionas», dijo la esposa de Feetham, Sarah, de 38 años, a CNN.

Su hijo de 8 años, Leo, dijo que «preferiría estar aquí que en la escuela».

Todos los miembros de su grupo compartieron anécdotas sobre por qué la reina era importante para ellos.

Linda Coombe, de 68 años, recordó «haber visto a la reina en un coche cuando era una niña, cuando visitó Cornualles».

Siempre ha estado ahí para nosotros y espero poder verla una última vez», añadió Coombe.

La gente hace cola para presentar sus respetos a la reina Isabel de Inglaterra en Londres el 18 de septiembre. (Foto: Marko Djurica/Reuters)

Tal vez la imagen más duradera del fallecimiento de la reina Isabel II fue «la cola»: una fila kilométrica de dolientes que esperaban para ver el féretro de la difunta monarca y que cautivó la imaginación de la nación en el proceso.

En ocasiones, la cola se extendía a lo largo de más de seis kilómetros a través de Londres y el tiempo de espera superaba con frecuencia las 12 horas.

El velatorio de la reina finalizó este lunes por la mañana, y la última persona admitida en Westminster Hall dijo a la agencia de noticias PA Media: «Fui la última persona en presentar mis respetos a la reina y fue un verdadero privilegio hacerlo.

«Ya había pasado una vez, entré a la 1.15 de la mañana», dijo Chrissy Heerey.

«Es uno de los momentos más importantes de mi vida y me siento muy privilegiada por estar aquí», añadió.

La Reina Isabel II de Gran Bretaña fotografiada en el Castillo de Windsor en mayo. (Ranald Mackechnie/Palacio de Buckingham/Associated Press)

Sonriendo a la cámara, una alegre reina Isabel II sonríe en una nueva fotografía publicada por el Palacio de Buckingham en la víspera de su funeral de Estado.

La fotografía fue tomada en mayo antes de las celebraciones del Jubileo de Platino en el Castillo de Windsor.

Antes del servicio, el rey Carlos III agradeció al público su apoyo y sus mensajes de condolencia desde la muerte de su madre.

El nuevo monarca dijo que tanto él como su esposa, Camila, la reina Consorte, se habían sentido «conmovidos de forma desmedida» por las muestras de amor y afecto del público durante la gira de la pareja por las naciones que componen el Reino Unido durante la última semana.

Por su parte, la reina Consorte rindió homenaje a la difunta monarca en un mensaje televisado el domingo, diciendo que siempre recordará la «inolvidable» sonrisa de la Reina.

En un video de tres minutos, entrelazado con imágenes de archivo de Isabel II, Camila elogió a la reina por «forjar su propio papel» como «mujer solitaria» en un mundo de política internacional dominado por los hombres.

«Ella ha formado parte de nuestras vidas desde siempre. Ahora tengo 75 años y no recuerdo a nadie más que a la reina», dijo la reina consorte.

Lee más aquí. 

El presidente de EE.UU., Joe Biden, observado por la primera dama, Jill Biden, firma un libro de condolencias en Lancaster House, en Londres, el 18 de septiembre. (Foto: Brendan Smialowski/AFP/Getty Images)

Mientras Gran Bretaña está de luto, la «relación especial» de Estados Unidos con su antiguo amo colonial completa otro ciclo de su vida duradera.

El presidente de EE.UU., Joe Biden, y la primera dama, Jill Biden, llegaron a Gran Bretaña el sábado y al día siguiente visitaron el féretro de la reina Isabel II, que yacía en el antiguo Westminster Hall. Posteriormente asistieron a una recepción en el Palacio de Buckingham ofrecida por el Rey Carlos III y la Reina consorte.

Al rendir homenaje a la reina a principios de la semana pasada, Biden dijo al Rey Carlos III que su madre ayudó a fortalecer los lazos de su nación, su «dignidad y constancia profundizaron la amistad duradera y la relación especial entre Estados Unidos y el Reino Unido».

Quizá no sea una sorpresa que lo hiciera; su reinado nació en la plenitud de esa «relación especial».

Fue la insistente diplomacia transatlántica del primer ministro del Reino Unido, Winston Churchill, en tiempos de guerra, la que ayudó a ganar el apoyo estadounidense a Gran Bretaña en la Segunda Guerra Mundial.

En su famoso discurso sobre la «relación especial» pronunciado en Missouri el 5 de marzo de 1946, seis años antes de que la princesa Isabel se convirtiera en reina, Churchill sugirió un credo para las naciones: «Este es el mensaje de los pueblos británico y estadounidense a la humanidad. Prediquemos lo que practicamos, practiquemos lo que predicamos».

La reina viviría las palabras de Churchill al pie de la letra, y significativamente él sería su primer y formativo primer ministro. Más tarde vería a otros 14, aunque ninguno con una reputación tan temible como la suya.

Podría decirse que en 1946 Churchill sentó las bases de décadas de estrecha cooperación, desde el juicio a los criminales de guerra nazis hasta las tareas de mantenimiento de la paz en todo el mundo, pasando por la colaboración con Estados Unidos tras los atentados del 11-S de Al Qaeda.

La relación funcionó en ambos sentidos; el presidente Bill Clinton ayudó al gobierno de la Reina a establecer la paz en Irlanda del Norte en 1998, una paz que la reina Isabel trabajó incansablemente para fortalecer.

Durante su llamada telefónica de la semana pasada, el presidente Biden «transmitió su deseo de continuar una estrecha relación con el rey».

El lunes, el ataúd de la reina viajará en procesión a la Abadía de Westminster para el funeral de estado, después de lo cual será llevado a Wellington Arch. Desde allí, viajará a Windsor, luego al lugar de descanso final de la reina en la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor.

Aquí te mostramos cómo ver el funeral de estado en diferentes países:

Plataformas de CNN: Sintoniza CNN, CNN International o CNN en Español para ver la cobertura en vivo del funeral de estado de la reina de 5 a.m. a 1 p.m. ET. La cobertura especial de CNN también se transmitirá en vivo en las páginas de inicio de CNN.com y en dispositivos móviles a través de las aplicaciones de CNN para iOS y Android.

En EE.UU., otras cadenas, incluidas NBC News Now, ABC y Fox News, también transmitirán la cobertura del funeral.

En el Reino Unido, el evento se transmitirá en la BBC y estará disponible para transmitir en BBC iPlayer, con actualizaciones en BBC Radio y en el sitio web. ITV confirmó que el evento se transmitirá en vivo e ininterrumpidamente en el canal principal de ITV y en todos sus canales digitales. Sky News también brindará cobertura en vivo durante todo el día, disponible de forma gratuita en Sky News, la aplicación Sky News, YouTube y Freeview.

En Canadá, CBC News ofrecerá cobertura en vivo en CBC TV, CBC Radio, CBC News Network, CBC Gem, CBCNews.ca y las aplicaciones CBC News and Listen.

En Australia, la emisora pública Australian Broadcasting Corp. está programada para transmitir el funeral en vivo a partir de las 8 p.m. hora estándar del este de Australia (6 a.m. ET). El canal 9, afiliado de CNN, también tendrá cobertura en vivo.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

En los últimos días, ha habido mucha especulación aquí en el Reino Unido sobre si podríamos ver a algunos de los miembros más jóvenes de la realeza en el funeral de estado de la reina hoy.

Ahora sabemos que dos de los bisnietos de la reina, el príncipe Jorge y la princesa Carlota, asistirán al histórico evento. No fue «anunciado» por el Palacio de Buckingham, por así decirlo. Sin embargo, cuando anoche se dio a conocer el orden del servicio para el funeral de estado de las 11 a.m., los dos niños Cambridge se incluyeron como parte de la procesión real y, por lo tanto, confirmaron su asistencia.

Será un momento conmovedor ver a los dos jóvenes miembros de la realeza caminar con el resto de su familia, y particularmente a Jorge, quien ahora es el segundo en la línea de sucesión al trono, y su presencia en la fila describe el futuro de la monarquía.

La pareja caminará detrás del ataúd de la reina cuando este sea llevado a la iglesia con otros miembros de la familia real. Los niños, de nueve y siete años, caminarán detrás de sus padres y delante del duque y la duquesa de Sussex.

Gran parte de Gran Bretaña se paralizará el lunes, que el gobierno declaró feriado público, para el funeral de la reina Isabel II.

Eso significa que todos los bancos, la Bolsa de Valores de Londres, las oficinas públicas y la mayoría de las empresas cerrarán.

Qué sigue abierto:

La cadena de cines Vue mantendrá abiertos algunos lugares para las proyecciones en vivo del funeral. Los espectadores no tendrán que pagar entradas y se les dará una botella de agua gratis.

Greene King, una cadena con más de 2.700 pubs en Inglaterra, Gales y Escocia, mantendrá sus locales abiertos el lunes «para que las comunidades se reúnan para llorar y reflexionar juntas sobre la vida de la reina», dijo un portavoz.

JD Wetherspoon, una cadena de alrededor de 840 pubs, dijo que la mayoría de sus locales estarían cerrados durante el funeral pero que abrirían alrededor de la 1 p.m., mientras que los del centro de Londres y las estaciones de tren y aeropuertos permanecerían abiertos.

Los hoteles de Londres ya están haciendo un gran negocio a medida que personas de todo el país y del extranjero acuden en masa a la capital. Muchos ahora están llenos, mientras que las tarifas de las habitaciones se han triplicado en algunos casos.

Se espera que las redes viales y ferroviarias del Reino Unido estén ocupadas. Pero podría haber alguna interrupción; el aeropuerto londinense de Heathrow está alterando el 15% de su horario de vuelos para reducir el ruido en el centro de Londres mientras se lleva a cabo el funeral, lo que significa que habrá cancelaciones.

Lo que está cerrado:

Todas las ubicaciones de McDonald’s en el Reino Unido hasta las 5 p.m. del lunes y la mayoría de las ubicaciones de Pizza Hut hasta las 2 p.m.

La mayoría de los cines, incluidos los operados por Cineworld y Odeon.

Muchos de los teatros del West End de Londres han cancelado espectáculos, incluidos Hamilton, Mary Poppins y El Fantasma de la Ópera.

La mayoría de los principales supermercados cerrarán, incluidas las tiendas más grandes de Sainsbury’s, Aldi, Morrisons y Tesco.

Cerrarán minoristas como Harrods, Ikea, H&M, John Lewis, Argos y Primark.

El rey Carlos III expresó su agradecimiento por los mensajes de condolencia enviados desde el fallecimiento de su madre, la reina Isabel II, el pasado 8 de septiembre.

El nuevo monarca dijo que él y su esposa, Camila, la reina consorte, se sintieron “conmovidos sobremanera” por la efusión pública de amor y afecto que se vio durante la gira de la pareja por las naciones que conforman el Reino Unido durante la última semana.

Este es el mensaje completo del rey publicado por el Palacio de Buckingham:

«Durante los últimos diez días, mi esposa y yo nos hemos sentido profundamente conmovidos por los muchos mensajes de condolencia y apoyo que hemos recibido de este país y de todo el mundo.

«En Londres, Edimburgo, Hillsborough y Cardiff, todos los que se tomaron la molestia de venir y presentar sus respetos al servicio de toda la vida de mi querida madre, la difunta reina, nos conmovieron sobremanera.

«Mientras todos nos preparamos para decir nuestro último adiós, simplemente quería aprovechar esta oportunidad para agradecer a todas esas innumerables personas que han sido un gran apoyo y consuelo para mi familia y para mí en este momento de dolor».

El mensaje del monarca se publicó la noche antes del funeral de estado de la reina el lunes, donde el rey guiará a los miembros de la familia real detrás del ataúd de la matriarca.

El funeral del lunes es una de las citas diplomáticas más grandes de este siglo.

Líderes mundiales, políticos, figuras públicas y miembros de la realeza europea, así como más de 500 dignatarios de todo el mundo, han llegado a Londres para presentar sus últimos respetos a la monarca británica con el reinado más largo.

No se publicó una lista oficial de invitados, pero muchos líderes han confirmado su asistencia. Las puertas de la Abadía de Westminster se abren a las 8 a.m. hora local (3 a.m. ET), cuando comenzará a quedar claro quién está presente y quién no.

El presidente de EE.UU., Joe Biden, fue uno de los primeros en confirmar que asistirá al evento, al que acudirán hasta 2.000 personas.

Jair Bolsonaro de Brasil y Yoon Suk Yeol de Corea del Sur se encuentran entre los mandatarios que asisten.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también confirmó en su cuenta de Twitter que asistirá al funeral. Además, estará presente la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El vicepresidente de China, Wang Qishan, también asistirá, confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, a pesar de que los legisladores británicos sancionados por China criticaron la decisión de extender una invitación a Beijing.

Se espera que asistan los líderes de la mayoría de los países de la Mancomunidad; la primera ministra de Nueva Zelandia, Jacinda Ardern, y el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, realizarán el viaje de casi 24 horas.

El emperador japonés Naruhito y la emperatriz Masako viajarán a Londres para el funeral, un movimiento inusual que demuestra la estrecha relación entre las familias reales japonesa y británica.

Los miembros de varias familias reales europeas también estarán presentes el lunes.

Siria, Venezuela y Afganistán son tres de los países a los que no se les ha pedido que envíen un representante, según la agencia de noticias británica PA Media.

Representantes de Corea del Norte y Nicaragua han sido invitados “solo a nivel de embajadores”, agregó PA.

Los líderes y funcionarios de Rusia, Belarús y Myanmar también estarán ausentes. Las relaciones diplomáticas entre el Reino Unido y Rusia casi se han derrumbado desde la invasión rusa de Ucrania.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

El velatorio público de la reina Isabel II llegó a su fin, después de un período de cuatro días y medio en el que grandes multitudes hicieron cola en Londres durante varias horas para ver el ataúd de la monarca.

Las puertas de Westminster Hall, donde se mostró al público el ataúd de la Reina, se cerraron a las 6:30 a.m. de este lunes (1:30 a.m. ET) antes de su funeral.

Miles de personas esperaron pacientemente para verla en los últimos días. La gran fila, que se extendía por kilómetros a lo largo del río Támesis hacia el este de Londres, se convirtió en un fenómeno nacional y una de las imágenes perdurables del fallecimiento de Isabel.

Se registraron tiempos de espera de más de 12 horas en varias ocasiones y la oportunidad de hacer la cola se detuvo brevemente cuando se alcanzó la máxima capacidad.

Cecilia Tyrrell, artista de 26 años, llegó preparada para la larga espera. “Traje mucha comida e iba a traer un paraguas, pero lo olvidé… Me estaba preparando para unas 12 horas, eso es lo que decían en las noticias”, le dijo a CNN a principios de semana.

«No soy particularmente monárquica o realista, pero quería unirme por el aspecto histórico, solo para ver de qué se trata, ver a todos unirse», agregó Alice Hickson, una estudiante, mientras estaba cerca del final de la gran fila cerca de Puente de la Torre.

El sábado, el rey Carlos III y el príncipe Guillermo visitaron a los que hacían la fila para agradecerles sus esfuerzos.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

Los jefes de policía y los médicos de Londres se preparan para una pesadilla de seguridad en el funeral de la reina el lunes, mientras equilibran la necesidad de proteger a los principales líderes y dignatarios del mundo con el deseo de muchos de despedir a su amada monarca.

Algunos han comparado el evento en escala con los Juegos Olímpicos de Londres, pero en realidad el funeral de estado, el primero en Gran Bretaña desde que Winston Churchill murió en 1965, probablemente eclipsará la justa deportiva de 2012.

Con el nombre en código de “Operación Puente de Londres”, los detalles para el funeral de la monarca con más años de servicio en Gran Bretaña han sido estudiados minuciosamente durante años por las muchas agencias involucradas, y la propia reina firmó cada detalle antes de su muerte.

En una entrevista con Sky News a principios de esta semana, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, dijo sobre la magnitud del evento: “Si piensas en el maratón de Londres, el carnaval, las bodas reales anteriores, los Juegos Olímpicos, es todo eso en uno”.

Las tres fuerzas policiales que operan en la capital británica —la Policía Metropolitana, la Policía de la Ciudad de Londres y la Policía de Transporte Británica— iniciaron sus bien ensayados planes en Londres tan pronto como se anunció la muerte de Isabel II el 8 de septiembre.

El funeral será el «evento policial individual más grande» que haya llevado a cabo la fuerza de la Policía Metropolitana de Londres, dijo el viernes a los periodistas su subcomisionado adjunto Stuart Cundy.

Los detalles meticulosamente planeados para el funeral de la reina están destinados a ser una despedida adecuada para la monarca que ha reinado más tiempo en Gran Bretaña.

Hablando en nombre de las muchas agencias y departamentos involucrados en el funeral, el conde mariscal, duque de Norfolk, dijo que orquestar el evento fue «tanto una señal de humildad como algo abrumador».

Agregó que su objetivo era “unir a personas de todo el mundo y resonar con personas de todas las religiones, al mismo tiempo que se cumplen los deseos de Su Majestad y su familia de rendir un tributo adecuado a un reinado extraordinario”.

Aquí hay un resumen de lo que esperamos:

Alrededor de las 10:35 a.m. (5:35 a.m. ET), el ataúd será levantado del catafalco donde ha estado reposando por un grupo de portadores del 1er Batallón de Guardias de Granaderos de la Compañía de la Reina, y llevado en procesión desde Westminster Hall hasta el Carruaje Estatal de Armas de la Armada Real, dijo un alto funcionario del palacio.

De acuerdo con la tradición, el carruaje de armas partirá a las 10:44 a.m. y comenzará el corto viaje desde New Palace Yard hasta la Abadía de Westminster. El rey, los miembros de la familia real y los miembros de las dos casas del monarca y el Príncipe de Gales seguirán directamente detrás del ataúd.

El servicio estará a cargo del reverendo David Hoyle, decano de Westminster, en la Abadía de Westminster, a partir de las 11 a.m. La primera ministra británica, Liz Truss, y Patricia Scotland, secretaria general de la Mancomunidad, harán las lecturas. El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, pronunciará un sermón.

Hacia el final del servicio, alrededor de las 11:55 a.m., sonará el Último mensaje antes de que se observe un silencio de dos minutos. El funeral de estado será concluido por el Gaitero de la Reina, quien al mediodía tocará una Diana, el Himno Nacional y un Lamento.

Después del funeral de estado, el ataúd será transportado desde el salón hasta Wellington Arch, nuevamente con el rey Carlos III encabezando la procesión de algunos miembros de la familia real a pie, mientras Camila, la reina consorte y otros lo seguirán en automóvil, antes de hacer su último viaje de Londres a Windsor.

Su destino: la Capilla de San Jorge, dentro de los terrenos del Castillo de Windsor, donde se llevará a cabo un servicio de entierro alrededor de las 4 p.m. (11 a.m. ET), dirigido por el decano de Windsor.

Más tarde se llevará a cabo un servicio de entierro privado para la familia, y la reina descansará con quien fuera su esposo durante 73 años, el difunto príncipe Felipe, en la Capilla Conmemorativa del Rey Jorge VI.

Un minuto de silencio nacional para la reina Isabel II

Pocas personas que aún viven recuerdan una época anterior a la reina Isabel II.

Su reinado de siete décadas comenzó después de la Segunda Guerra Mundial; perseveró durante los últimos estertores del imperio británico, la sensación de inseguridad de la Guerra Fría y el comienzo de un nuevo milenio, proporcionando un contrapeso al implacable ritmo de cambio.

Durante cada uno de esos 70 años, la reina siguió siendo el elemento central en la psique colectiva de Gran Bretaña. Su muerte, a la edad de 96 años, sumió al país en el luto y en una nueva era desconocida.

Pero el lunes, la nación dirá su último adiós. Gran Bretaña se detuvo para el funeral de estado de Isabel II, que se espera que sea uno de los eventos más vistos en la historia reciente.

Las multitudes se congregarán en las calles de Londres para ver la procesión, y líderes de países de todas partes del mundo han viajado a la capital británica.

El lunes, el primer funeral de estado en Gran Bretaña desde la muerte de Winston Churchill en 1965, será el clímax de un largo período de luto que ha visto a los británicos acudir en masa para unirse a las conmemoraciones de Isabel. Miles de personas hicieron fila durante varias horas para verla y se llevaron a cabo eventos conmemorativos en pueblos, ciudades y villas de todo el país.

El rey Carlos III, hijo y heredero de Isabel que asumió el trono en medio de una ola de duelo nacional, se unirá al resto de la familia real en la Abadía de Westminster para rendir homenaje a su madre más tarde.

Después del servicio, la reina emprenderá su viaje final mientras su ataúd es llevado a Windsor y la difunta monarca es enterrada en privado: el final de un período sombrío de transición y el último acto de la larga y trascendental segunda era isabelina de Gran Bretaña.

El funeral de estado comienza a las 11 a.m. (6 a.m. ET).

Quédese con nosotros mientras lo llevamos a través de este momento histórico.

¿Qué significan los símbolos del estandarte real británico que cubre a la reina Isabel II?

Te contamos qué significan los símbolos del estandarte real británico que cubre los restos mortales de la reina Isabel II hasta su llegada al Castillo de Wi

¿Qué significan los símbolos del estandarte real británico que cubre a la reina Isabel II?

El estandarte real británico es la única bandera que, tras la muerte de Isabel II, no ha ondeado a media asta. En lo alto de mástil se iza esta enseña del monarca cuyos símbolos y colores tienen una explicación. Una bandera que cubre el ataúd de la reina Isabel II a lo largo de su camino hasta el Castillo de Windsor, lugar en el que será enterrada.

Sigue el funeral de la reina Isabel II en vivo y en directo, con la última hora desde la Abadía de Westminster y la Capilla de San Jorge en Windsor.

El Royal Standard se usa en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, así como en Gales, las dependencias de la Corona y los Territorios Británicos de Ultramar. Escocia ofrece una variante al tiempo que otros países de la Commonwealth como Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Jamaica presentan multitud de cambios respecto al original.

La bandera se divide en cuatro cuarteles. Dos de ellos (arriba a la izquierda y abajo a la derecha) están destinados a Inglaterra con tres leones pasantes de oro sobre un fondo rojo o de gules.

El tercer cuadrante, arriba a la derecha, está destinado a Escocia con un león rampante de gules dentro de un doble trechor con flores heráldicas, sobre un fondo de color oro. Cabe destacar que en Escocia se usa una variante. Su cuadrante pasa a duplicarse, ocupando el lugar del primer y el cuarto cuadrante de Inglaterra, al tiempo que éste se queda con la posición de Escocia en el original e Irlanda del Norte se mantiene.

El último de los cuadrantes (abajo a la izquierda) representando a Irlanda del Norte mediante un arpa dorada con fondo azul. No hay referencia alguna, en cambio, a Gales, que tiene bandera propia reconocida desde 1959. Según recoge ABC, es posible que entre los cambios del reinado de Carlos III, se incorpore algún elemento que haga referencia a Gales, aunque todavía no hay nada confirmado.

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