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El G7 analiza impuesto mundial mínimo a multinacionales

Fiscalidad

Nadia Calviño y los ministros de Economía de los otros tres países publican un artículo conjunto en The Guardian donde muestran su apoyo a un tipo efectivo mínimo global.

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“Durante más de cuatro años, Francia, Alemania, Italia y España han trabajado juntos para crear un sistema fiscal internacional adecuado para el siglo XXI. Se trata de una saga con muchas vueltas y revueltas. Ahora es el momento de llegar a un acuerdo. Introducir este sistema fiscal internacional más justo y eficiente ya era una prioridad antes de la actual crisis económica, y será aún más necesario al salir de ella”.

Así arranca una columna en The Guardian conjunta firmada por Nadia Calviño, Daniele Franco (ministro de Economía italiano), Bruno Le Maire (ministro de Economía francés) y Olaf Scholz (ministro de Economía alemán), en el que han mostrado su posición ante la importante reunión del G7 que se celebra hoy viernes y mañana sábado día 5. En dicha reunión, las primeras potencias mundiales debatirán la propuesta traída por el presidente de Estados Unidos y su secretaria del Tesoro, Janet Yellen, de imponer a nivel mundial un impuesto de sociedades mínimo efectivo.

La columna de los ministros resalta varios motivos para la imposición de este mínimo global. En primer lugar, señalan que la “crisis fue una bendición para las grandes empresas tecnológicas, que obtuvieron unos beneficios que no se habían visto en ningún otro sector de la economía” y, por lo tanto, se preguntan cómo es que las empresas más rentables no pagan una parte justa de impuestos. “La presencia física ha sido la base histórica de nuestro sistema fiscal. Esta base tiene que evolucionar con el cambio gradual de nuestras economías on-line”, argumentan contra la elusión de impuestos practicada sistemáticamente por las grandes empresas tecnológicas.

El segundo motivo es el crecimiento en la desigualdad a nivel global provocada por la actual crisis. “En la actualidad, las multinacionales pueden eludir el impuesto de sociedades trasladando los beneficios al extranjero”, lamentan y afirman que “el dumping fiscal no puede ser una opción para Europa, ni para el resto del mundo”, ya que las actuales prácticas de elusión solo conduciría a una mayor disminución de los ingresos del impuesto de sociedades, a mayores desigualdades y a la incapacidad de financiar servicios públicos esenciales.

El tercer argumento de los cuatro ministros señala que, ante estos nuevos retos globales, se necesitan establecer consensos mundiales. “La OCDE ha presentado propuestas justas y equilibradas en ambos temas: la imposición de los beneficios de las multinacionales más rentables, especialmente los gigantes digitales (Pilar 1), y la imposición mínima (Pilar 2). Podemos aprovechar este trabajo”. El artículo defiende que este acuerdo multilateral podría señalar el camino a otros compromisos de trabajar de manera coordinada ante otras cuestiones mundiales.

Hace tan solo unos días, el Eutax Observatory, dirigido por el economista francés Gabriel Zucman, publicaba su primer informe en el que estiman los ingresos por parte de la Unión Europea y sus Estados miembro si se impusieran varios tipos impositivos mínimos globales a los beneficios de las multinacionales. De seguir adelante la propuesta de mínimos planteada del 15% efectivo, la UE obtendría recursos extra por valor de 48.000 millones. En el caso de España, para este tipo mínimo el informe calcula que se ingresarán 700 millones de euros más anuales en concepto de impuestos sobre los beneficios. En cambio, el informe también señala que en caso de que saliera adelante un impuesto mínimo del 25%, la Hacienda española ingresaría hasta 12.500 millones de euros más al año. 

En febrero de este año, el Ministerio de Hacienda presentó su primer informe basado en los Informes país por país de 112 multinacionales con matriz española de 2017. Estos informes, que tienen que presentarse de manera obligada para las empresas con una facturación superior a 750 millones de euros, deben contener datos complementarios sobre su actividad y pago de impuestos en todos los países en los que operan mediante sus filiales, ofreciendo datos a la Agencia Tributaria sobre su número de filiales, cifra de negocios, los beneficios antes de impuestos y las cantidades tributadas por ellos en cada uno de los territorios.

El informe mostraba que en conjunto estas empresas pagaron en 2017 15.017 millones de euros en todo el planeta, lo que corresponde a un 17% de los 88.398 millones de euros que ganaron en total. Medido en términos de devengo, no de caja, el impuesto alcanzó un total de 14.786 millones, un 16,7% del beneficio total. 

Pero esa media, que ya es menor a la que pagaría una pyme, “mantiene una gran dispersión de tipos efectivos y la mitad del beneficio se concentra en 57 multinacionales”, según explicaba el Ministerio de Hacienda. Al ver por rangos de empresas, los resultados son otros: 32 empresas, que acumulan el 32,7% del beneficio total de todas ellas, han obtenido un beneficio de 28.884 millones de euros en dicho año y han pagado tan solo 421 millones de manera global. Lo que da un porcentaje de tipo efectivo de tan solo el 1,5%.

Un segundo escalón, compuesto por 13 empresas, obtuvo en 2017 5.917 millones de euros y pagó 397 millones, lo que corresponde a un 6,7% de Impuesto de Sociedades (IS). En la parte baja de la misma tabla ofrecida por el Ministerio, podemos observar que tan solo 35 de las 112 empresas pagan tipos impositivos por encima del 20%. Estas empresas aportan más de 11.600 millones de euros en impuestos por beneficios a nivel global. Tan solo 20 de estas 112 pagan un tipo por encima del 25%. O sea que, 20 empresas pagan el 67,7% del IS que pagan 112 multinacionales españolas a nivel global.

Si comprobamos los datos por tipo efectivo pagado, en vez de tipo devengado, los porcentajes no cambian mucho. 22 empresas pagan un 1,3% de tipo medio efectivo del IS. Tan solo han pagado 113 millones de euros de 23.522 millones de beneficio, obtenidos tras facturar 149.044 millones de euros. Las 44 multinacionales que pagan un tipo efectivo mayor del 25% aportaron el 80% de los impuestos pagados a nivel global, mientras que 68 empresas pagaron tipos menores al 20% y solo contribuyeron con un 20% al total de impuestos pagados.

Un impuesto global mínimo ¿También sobre el carbono?

Un impuesto global mínimo ¿También sobre el carbono?.

Un impuesto global mínimo ¿También sobre el carbono?

Se trata de la propuesta iniciada en 2019 por el marco inclusivo de la OCDE/G20 en el seno del proyecto BEPS, sobre el establecimiento de un impuesto mínimo global (Pilar II), con el objetivo de ayudar a los países a abordar los desafíos vinculados a la erosión de bases imponibles y el traslado de beneficios por parte de grupos multinacionales.

Tal como cabía esperar, lograr este acuerdo de imposición mínima no iba a resultar para nada sencillo, sobre todo por parte de aquellas jurisdicciones que venían haciendo de su inferior tributación una ventaja competitiva para la atracción de capitales.

Sin embargo, las negociaciones se están acelerando. Su principal motivo: tras la crisis provocada por el Covid-19 ciertos países necesitan una mayor recaudación, y para ello contemplan incrementar sus tipos impositivos. En este contexto, la existencia de un impuesto mínimo global evitaría la fuga de capitales a jurisdicciones menos agresivas.

Un importante impulso ha venido de la mano de EEUU, como muy bien ya señalaba mi querido compañero Guillermo en su reciente post «Wind of change» by Biden, junto con el anuncio de una abrupta subida del tipo del Impuesto sobre Sociedades al 28%.

De cualquier manera, este acercamiento de posturas en torno al #minimumglobaltax es un importante avance para un nuevo marco de fiscalidad internacional inspirado por BEPS, con el potencial de consolidarse como un foro global en el que poder consensuar de forma más ágil los nuevos desafíos en materia impositiva.

Y ahora, propongo que cambiemos por un momento de perspectiva.

¿Para qué sirve la fiscalidad?

La primera respuesta es clara, recaudar. Simplificando mucho (muchísimo), al final las políticas en torno a BEPS buscar evitar la pérdida de recaudación.

Pero no es ni mucho menos la única. Una muy importante es la de favorecer o penalizar determinadas actividades.

Entonces, por qué no aprovecharla para luchar contra el mayor desafío global actual: Las emisiones de gases de efecto invernadero. Si es posible lograr un consenso sobre el #minimumglobaltax, ¿Por qué no sobre un impuesto global mínimo sobre el carbono?

Al fin y al cabo, el clima es de naturaleza global, y su conservación y cuidado compete a todos los países sin excepción.

Imposición sobre el Carbono

Existen distintos tipos de instrumentos para el control sobre las emisiones de carbono (regulaciones, programas de límites máximos, e impuestos). Las políticas impositivas suelen tener como base el precio sobre la producción del carbono, resultando más sencillas y ciertas, al mostrar una correlación más directa entre las emisiones y su coste.

Al imponer un coste añadido significativo a las actividades que producen emisiones perjudiciales, la imposición sobre el carbono incentiva a las empresas a cambiar a procesos alternativos que producen menos emisiones (o ninguna). 

La existencia de un impuesto mínimo global sobre el carbono evitaría que este tipo de actividades sean simplemente trasladadas a otro país. Además, los ingresos recaudados podrían destinarse a la inversión en infraestructuras limpias y recuperación de los perjuicios ya producidos. 

Por el momento solo determinadas jurisdicciones han incorporado la imposición al carbono en sus normativas, y sobre todo de manera muy heterogénea, tal como se plantea en los estudios publicados por la OCDE.

Una dificultad para los impuestos medioambientales es su control efectivo por parte de las autoridades fiscales, ya que requiere un alto conocimiento técnico. Su homogeneización global podría ayudar a desarrollar unos estándares globales para su revisión que lo facilite.

Los esfuerzos de la UE

Europa se ha venido siendo pionera en este sentido. Finlandia fue la primera en implementar un impuesto sobre el carbono en 1990. Desde entonces, la mayoría de los países del continente ha ido adoptando este tipo de medidas, si bien de forma unilateral.

A nivel de la Unión Europea se ha logrado implementar el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE UE), que consiste en el establecimiento de un mercado: Se establecen unos límites máximos de emisión de determinados gases de efecto invernadero, dentro de los cuales las empresas reciben o compran derechos con los que pueden comerciar entre sí en función de sus necesidades.

Además, se trabaja ahora mismo en el mecanismo de ajuste en frontera, aplicable a las importaciones de bienes producidos fuera de la UE con el fin de anular cualquier ventaja de costes derivada de una menor fijación de precios del carbono en el lugar de producción, equilibrando las condiciones de los fabricantes de la UE con los extranjeros a estos efectos.

Precisamente la semana pasada se alcanzaba el acuerdo provisional sobre la Ley Europea del Clima, con la que la Comisión propone un objetivo jurídicamente vinculante de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero de aquí a 2050. Las instituciones de la UE y los Estados miembros están obligados a adoptar las medidas necesarias a nivel nacional y de la UE para alcanzar el objetivo, entre las que por supuesto se encontraran las impositivas.

En cualquier caso, aunque la tendencia global lleva a una mayor regulación sobre las emisiones perjudiciales con Europa a la cabeza, hace falta un acuerdo global.

Glasgow 2021

Tras la firma del Acuerdo de Paris en 2015 por 190 países, se celebrará el próximo noviembre la Cumbre del Clima de Glasgow. Se espera que una de las medidas a considerar sea la precisamente imposición a las emisiones de carbono, con un fuerte apoyo por parte del FMI.

Parece una gran oportunidad, aprovechando asimismo las sinergias generadas en las negociaciones sobre el #minimumglobaltax, para buscar un enfoque global para desarrollar un impuesto mínimo global sobre el carbono como uno de los principales instrumentos para poder alcanzar los objetivos del Acuerdo de Paris.

La opinión expresada en este post es exclusiva de su autor, y no puede imputarse o atribuirse a ninguna persona o entidad de su entorno profesional.

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Martn Guzmn celebr el impuesto mnimo global del 15% para las multinacionales, pero consider que es «muy poco»

Luego de que los ministros de Finanzas del G7 alcanzaran un acuerdo para fijar las bases de un nuevo sistema fiscal internacional, el titular del Palacio de Hacienda manifest

El ministro de Economa, Martn Guzmn, festej este sbado el nuevo sistema fiscal internacional para las multinacionales -acordado entre los diferentes pases del G7- pero consider que el 15% «es muy poco».

«Un paso positivo para atacar la elusin impositiva de las multinacionales que debilita a los Estados Nacin y atenta contra el desarrollo de los pueblos. Celebramos el compromiso del G-7″, escribi el titular del Palacio de Hacienda en su cuenta de Twitter.

«Pero cuidado: la tasa mnima probablemente tambin ser la tasa mxima», advirti Guzmn. Y en ese sentido opin que el «15% es muy poco».

Los ministros de Finanzas del G7 -que agrupa a Canad, Estados Unidos, Japn, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido- alcanzaron hoy un acuerdo para fijar las bases de un nuevo sistema fiscal internacional, a travs de la instauracin de un impuesto mnimo global del 15% para las grandes corporaciones multinacionales.

El ministro de Finanzas britnico, Rishi Sunak, confirm el pacto logrado y explic que el mismo busca construir un campo de juego equilibrado para las empresas globales. «Los ministros de Economa del G7 han alcanzado un acuerdo histrico para reformar el sistema fiscal mundial con el fin de adaptarlo a la era digital global», anunci, tras presidir una reunin de dos das en Londres.

La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, por su parte consider que el «compromiso significativo y sin precedentes» pondra fin a lo que llam una carrera a la baja en materia de impuestos en el mundo. 

Histrico: el G7 decidi un impuesto del 15% a las multinacionales

El acuerdo, que tard aos en gestarse, tambin promete poner fin a los impuestos nacionales a los servicios digitales aplicados por Gran Bretaa y otros pases europeos que, segn Estados Unidos, afectan injustamente a los gigantes tecnolgicos estadounidenses.

Las empresas globales como Amazon, Google o Facebook sern las ms afectadas, ya que ahora legalmente pueden tributar en un pas, con condiciones fiscales ventajosas, el negocio que generan en otros pases.

Con este cambio, los pases ricos buscan evitar una «carrera a la baja» en las polticas fiscales. Adems, esta norma pretende que las empresas paguen en los pases en los que venden sus productos y servicios y no en donde declaren sus beneficios.

La ley PATAGONIA disponía el traslado FÍSICO de la Capital a Viedma / Carmen de Patagones # Ejecutivo y Congreso: recurran a bancos y fondos de inversión mundiales, garantizándoles que se aplicará keynesianismo ÚNICAMENTE AL INICIO DE ESTE SOLO PROYECTOPrevaleciendo la obra pública, se reactivará la economía con una disminución del desempleo en forma útil y sin necesidad de endeudamiento externo. Recién a los 4 ó 5 años se acudiría a préstamos en dólares, euros o yuanes META: volver a emparejar el PBI / Cápita de Australia como era en la década de los sesenta?o por lo menos ¡subir de país fronterizo al nivel de país emergente!Legisladores CONVOQUEN en 2022 a REFORMAR la CONSTITUCIÓN para crear la RABA, Región Autónoma de Bs. As. con 1 Jefe que empodere sobre intendentes de distrito del AMBA, CABA INCLUIDA y TRASLADAR la CAPITAL del país al INTERIOR # de paso para años próximos, prevengan ANULAR LAS PASO o por lo menos que NO SEAN OBLIGATORIAS. FUTURAS PANDEMIAS PODRÄN ASÍ SER MEJOR ENFRENTADAS al perder el AMBA su condición de nodo ineludible para toda comunicación o decisión. Desconcentrando la población y el tránsito ferroviario, vial, aéreo y marítimo, se logrará mayor soberanía patagónica y competitividad mundial.

Pagalo vos y despues dictaminá que es poco

Europa elevara en 50.000 millones su recaudacin con el acuerdo del G7

Si el suelo del tributo se fijara en el 25 %, ascender

Europa elevara en 50.000 millones su recaudacin con el acuerdo del G7

El acuerdo histrico alcanzado el sbado en el seno del G7 supone un importante paso adelante para poner coto a la elusin fiscal de las grandes corporaciones. Porque ms all de los gestos y las frases grandilocuentes hay mucho dinero en juego. De hecho, segn los clculos de la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmicos (OCDE), la ingeniera fiscal y la evasin restan cada ao unos 200.000 millones de euros a las arcas pblicas de los pases.

Apoyndose en unas estructuras fiscales sofisticadas, las grandes multinacionales han conseguido ir rebajando estos ltimos aos sus facturas aprovechndose de los huecos de una legislacin caduca y anclada en el siglo pasado. Y es que, hasta la fecha, las reglas que regan el mercado fijaban que las empresas deban abonar sus impuestos en aquellos pases en los que tuvieran presencia fsica. Inmersos en plena era digital y con la globalizacin marcando las reglas de juego, estas normas se haban quedado completamente obsoletas.

Estas artimaas (legales, eso s) haban llevado a los gobiernos del globo a librar una guerra sin cuartel para tratar de atraer a las empresas con cantos de sirena que prometan los ms bajos impuestos. Hasta que las grandes potencias occidentales -Estados Unidos, Reino Unido, Canad, Japn, Alemania, Francia e Italia- se sentaron a negociar para sacar adelante su revolucin fiscal. Los documentos firmados el sbado establecen que las multinacionales debern pagar impuestos en los pases dnde operan y no solo dnde tienen su sede. Adems, la presin fiscal mnima ser de al menos el 15 %. Y ese al menos es un matiz muy importante. Porque ayer Francia anunciaba que tratara de que ese porcentaje escalara todava un poco ms. El ministro francs de Finanzas, Bruno Le Maire, aseguraba ayer que seguirn peleando en los prximos das para que la tasa sea lo ms elevada posible. No estarn solos en su camino. Irn de la mano de Alemania. Pero an as, la batalla se antoja complicada: Ser muy difcil. Ya de por s hallar un acuerdo del 15 % ha sido difcil y ha costado das, pero haremos todo lo posible por aumentarlo.

Con unas economas maltrechas por el efecto del coronavirus y unas arcas pblicas menguadas tras los esfuerzos realizados para acompaar a las empresas y familias en el ao de la pandemia, un punto porcentual arriba o abajo puede suponer mucho para los diferentes Estados. As lo atestigua un reciente estudio realizado por el Observatorio Europeo de Fiscalidad (o EU Tax Observatory, en ingls).

Si se acordara finalmente el suelo del 15 % que se anunci este sbado, los socios del club de los Veintisiete ingresaran 48.000 millones adicionales en el 2021. Pero si se analizan los otros supuestos, la cifra se torna mucho ms jugosa. Porque con un impuesto de sociedades mnimo del 25 %, las multinacionales aportaran a las arcas de la Unin Europea 170.000 millones de euros cada ao. Sobre la mesa tambin se plante la opcin de fijar el porcentaje en el 21 %, un supuesto que en un principio persegua la administracin Biden. En ese caso, la recaudacin adicional en el Viejo Continente sera de 100.000 millones de euros.

Las cifras en Espaa tambin invitan a la reflexin. Porque, establecido el tipo mximo que estudi el informe, nuestro pas recibira un torrente de ingresos fiscales extra de 12.400 millones, lo que supondra incrementar en alrededor de un 44 % el flujo de dinero por esta va. Bajando un escaln, y con un tipo del 21 %, las arcas pblicas patrias lograran sumar 5.400 millones ms; mientras que, conformados con lo pactado este fin de semana, el dinero extra que llegara sera de unos 700 millones, segn el informe de EU Tax Observatory.

Repuntes similares

No solo Espaa sale ganando con esta batalla que se antoja cruenta de cara a los prximos meses (el acuerdo del G7 todava tiene que pasar el filtro del G20 y de la OCDE). Las otras tres grandes economas de la eurozona obtendran repuntes muy similares al espaol. Fijado el suelo en el 25 %, Alemania lograra 29.000 millones anuales, Francia sumara 26.000 e Italia se quedara con 11.000. Al otro lado de la balanza, y con el 15 % acordado, las cifras bajaran hasta los 5.700 en el caso de los teutones, los 4.300 en las arcas galas y a 2.700 en territorio italiano.

No todos salen ganando con el acuerdo firmado este fin de semana por las grandes potencias occidentales. De hecho, la Unin Europea haba fracasado en ms de una ocasin en su intento por fijar un mecanismo parecido al del G7. La UE se haba visto limitada a causa de las presiones de algunos socios como Irlanda o Holanda, que de un tiempo a esta parte juegan con la baza de la tributacin laxa para atraer hacia sus territorios a algunas de las grandes multinacionales.

Con el pacto que ayer pusieron sobre la mesa los miembros del G7, Irlanda se convierte en uno de los grandes damnificados. De hecho, el anuncio fue recibido con cierta frialdad en Dubln. El Gobierno manifest, sin ningn miramiento, sus reservas significativas al acuerdo alcanzado.

Esas reservas son fruto, precisamente, del impacto severo que tendr el acuerdo en sus cuentas. El primero en poner negro sobre blanco respecto a las consecuencias que podra traer consigo un impuesto mnimo del 15 % fue el ministro de Finanzas, Paschal Donohoe. Calculadora en mano, el tambin presidente del Eurogrupo asegur que la propuesta del G7 podra reducir en una quinta parte todos sus ingresos por sociedades. O lo que es lo mismo, las prdidas rondaran los 2.000 millones al ao.

De los ms bajos del mundo

Irlanda es uno de los pases ms atractivos fiscalmente para las multinacionales que buscan erigir su sede en suelo europeo. La fiscalidad de este pas lleva aos siendo muy cuestionada por sus socios, puesto que el impuesto de sociedades irlands est fijado en el 12,5 %, lo que lo convierte en uno de los ms bajos no solo de Europa, si no del mundo.

Facebook ve con buenos ojos el alza al impuesto mínimo global para multinacionales

El impuesto mínimo global que proponen Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón es del 15%

Facebook ve con buenos ojos el alza al impuesto mínimo global para multinacionales

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Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón, el G7, apoyaron la reforma del sistema fiscal mundial al término de una reunión de dos días en Londres, Inglaterra, que incluye un tipo fiscal de sociedades global de, al menos, el 15 % para las multinacionales.

Ante esta decisión, Facebook informó que analiza “el importante progreso” dado por el G7 al acordar un impuesto mínimo global a las multinacionales, algo que aseguró dará más “certeza a las empresas”, a la vez que reconoció que significará que la red social “pague más impuestos” en diferentes países.

De acuerdo con EFE, Nick Clegg, jefe de asuntos globales de la compañía, “Facebook ha llamado desde hace tiempo a una reforma de las reglas fiscales globales y damos la bienvenida al importante progreso realizado en el G7”.

El ejecutivo destacó que el acuerdo de hoy es un “significativo primer paso” para “dar certeza a las empresas y fortalecer la confianza pública en el sistema fiscal global”.

Además, reconoció que como consecuencia de una eventual ratificación del pacto “Facebook pagaría más impuestos, en diferentes lugares”.Los gobiernos podrían así recaudar miles de millones de dólares para hacer frente a sus abultadas deudas derivadas de la crisis económica provocada por la pandemia de la covid-19.

El pacto no está todavía en vigor porque falta tiene que abordarse en la reunión del G20, que aglomera a los países desarrollados y los emergentes, que se realizará del próximo julio en Venecia, Italia.

Desde Estados Unidos se está empujando para que las compañías multinacionales paguen los impuestos justos y se evite que el dinero que no se paga por conceptos fiscales terminen en los denominados paraísos fiscales que hay en algunos países del orbe.

Por ello, de acuerdo con las posturas del G7 es necesario que exista una participación de otras naciones para evitar que las grandes empresas evandan impuestos y se lleven el dinero correspondiente a países donde pueden albergar el dinero si necesidad de reportarlo al fisco.

Desde que se anunció la intención de incrementar las cargas tributarias a las grandes compañías, firmas como Amazon vieron con buenos ojos la propuesta de los legisladores estadounidenses de que este segmento deba pagar los impuestos que les corresponde por ley.

Hasta el momento, otras empresas tecnológicas como Twitter o Netflix no se han manifestado al respecto, sin embargo hay muchas compañías multinacionales que no están de acuerdo con esta medida que surgió desde Estados Unidos, por lo que de aprobarse en el G-20 a muchas firmas les será más complicado llevar su dinero a paraísos fiscales.

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referencia:
www.elsaltodiario.com
www.legaltoday.com
www.cronista.com
www.lavozdegalicia.es
laopinion.com

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