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¿Sabes distinguir entre las emociones primarias y secundarias?

Tipos de emociones: Qué son y cuántos tipos existen

¿Qué son las emociones?¿cuántos tipos de emociones hay? Conoce las 250 emociones diferentes que se han identificado y aprende a gestionarlas.

Tipos de emociones: Qué son y cuántos tipos existen

¿Sabías que los esquimales disponen de hasta 40 términos diferentes para definir la nieve?: Aguanieve, nieve gris, nieve fina, lluvia-nieve… Aprender estas designaciones les permiten adaptarse mucho mejor a un entorno tan duro por naturaleza.

Al igual que los esquimales, identificar y nombrar cada una de las emociones que sentimos nos ayudará a adaptarnos mejor a nuestro entorno, a sentirnos seguros y a saber reaccionar ante las situaciones que se nos presenten.

¿Qué vas a encontrar aquí?

Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, una persona, un lugar, un suceso o un recuerdo importante. Es aquello que sentimos, cuando percibimos algo o a alguien.

Son universales y comunes a todas las culturas. Sus manifestaciones también tienen patrones de comportamiento semejantes a todos los individuos.

Se puede decir que las emociones tienen 3 funciones principales:

Identificar nuestras emociones y las de los otros así como ponerles nombre no es tarea fácil, más aún cuando se manifiestan varias emociones a la vez.  A esto lo denominamos conciencia emocional. Tenerla nos permitirá:

La conciencia emocional forma parte de la conocida Inteligencia Emocional (IE). Podemos decir que es el primer paso para poder desarrollarla adecuadamente.

Para Goleman, precursor del término, es la capacidad de tener conciencia de las propias emociones y sentimientos, reconocerlos y controlarlos, motivarnos para conseguir nuestros objetivos, reconocer las emociones ajenas y saber gestionar las relaciones interpersonales.

La inteligencia emocional es una capacidad que puede entrenarse, y para ello debemos comenzar reconociendo las emociones que manifestamos.

¿Sabías que se ha establecido un listado de 250 emociones? ¿Cuántas conoces o has experimentado? Si quieres conocerlas pincha en este enlace.

Cuantas más emociones conozcamos, más fácil será poder identificarlas cuando las manifestemos así como mejor preparado estaremos para saber qué hacer frente a ellas.

Existen varias clasificaciones de las emociones, atendiendo a diferentes criterios. En general, el más utilizado es el que hace referencia al momento en que se producen por primera vez:

Son aquellas que se presentan desde el momento de nuestro nacimiento. Forman parte de nuestro proceso de adaptación y existen en todos los seres humanos, independientemente de la cultura. Se inician con rapidez y duran unos segundos. Son 6:

Para conocer cuáles son estas emociones y cómo condicionan nuestra conducta, no puedes dejar de ver la película animada Inside Out (Del Revés). Te dejamos el tráiler oficial:

Surgen como consecuencia de la socialización y del desarrollo de capacidades cognitivas. La mayoría de autores sitúan su aparición en torno a los dos años y medio o tres. Son posteriores a las primarias, es decir, primero surge una emoción básica y a continuación una secundaria. Por ejemplo, el miedo surge primero y posteriormente sentimiento de amenaza, enfado…

Entre ellas podemos destacar algunas como:

Celos, culpa, orgullo, vergüenza, satisfacción, diversión, desprecio…

Te dejamos algunos consejos que te serán útiles:

Recuerda que las emociones forman parte de nosotros y son herramientas fundamentales para nuestra supervivencia, para indicarnos qué camino debemos tomar así como para aumentar nuestro bienestar. Reconocerlas y expresarlas nos hará avanzar hacia una mejora de nuestra calidad de vida.

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Diferenciación entre emociones primarias y secundarias – Gabinet Psicològic Mataró

Los humanos somos seres complejos. Estamos conformados por una serie de características y procesos que nos hacen únicos, y nos permiten una mejor

Diferenciación entre emociones primarias y secundarias - Gabinet Psicològic Mataró

Los humanos somos seres complejos. Estamos conformados por una serie de características y procesos que nos hacen únicos, y nos permiten una mejor adaptación al mundo que nos rodea. Entre este entramado de elementos, tenemos el maravilloso mundo de las emociones. Aunque en ocasiones nos sea difícil identificar, diferenciar e incluso experimentar algunas de ellas, uno de los aspectos más positivos en relación a ellas es que son comunes a la mayoría de nosotros, lo cual nos permite tener una mayor comprensión. 

Son muchos los autores que han investigado sobre estas, procurando determinar la cantidad, la funcionalidad y su carácter primario o secundario. Paul Ekman o Robert Plutchick son algunos de los investigadores con más experiencia en este campo. La mayoría coinciden en considerar 3 funciones básicas de las emociones: la adaptativa (ajustar el organismo a las nuevas condiciones del entorno o prepararlo para la acción), social (como forma de comunicarnos e influenciar en otros), y motivacional (tienen la capacidad de potenciar y dirigir la conducta). En cuanto a la cantidad, el consenso gira entorno a entre 4 y 8 emociones, dependiendo de si algunas se agrupan en una misma o de la terminología utilizada. Finalmente, a continuación diferenciaremos entre aquellas consideradas primarias y las secundarias:

Es importante tener presente que esta clasificación no es exhaustiva, y existe controversia acerca de ella. A pesar de ello, podemos apreciar como las primeras son aquellas que quizás nos vienen más rápidamente a la mente, poseen un carácter más universal, y sobretodo son innatas a todo individuo. Las secundarias, en cambio, se pueden considerar aprendidas ya que las vamos adquiriendo en base a nuestras experiencias, y principalmente en la interacción con los demás. Si nos fijamos, y aunque las primeras también pueden aparecer en estas circunstancias, las segundas son probablemente más fáciles de imaginar en ejemplos con situaciones en las que están involucradas otras personas.  

Un aspecto clave a tener en cuenta es que todas ellas son válidas. Somos nosotros los que con nuestros juicios (p.ej., no puedo sentirme así, estar triste es horrible, no quiero tener miedo…) las etiquetamos e incluso aumentamos su intensidad. En el Trastorno de Pánico o en la Depresión por ejemplo, vemos claramente este proceso. Debemos ser conscientes de ello, y de intentar aceptarlas y gestionarlas para poder convivir con ellas sin que nos causen malestar. Métodos como el diario emocional, el cual nos puede permitir autoobservarnos pueden facilitarnos tener un mayor control sobre ello. 

Si deseas conocer más acerca de esta estrategia o de cualquier otra que consideres que te puede beneficiar, contacta con nuestro equipo de psicólogos, en Mataró, te facilitaremos todo aquello que necesites. 

Emociones: Qué Son, Sus Tipos y Cómo Pueden Ayudarnos

Qué son las Emociones, para qué sirven, diferentes ejemplos y tipos de emociones (básicas, secundarias) y cómo pueden ayudarnos para ser más felices.

Emociones: Qué Son, Sus Tipos y Cómo Pueden Ayudarnos

Índice de contenidos

Las emociones son respuestas o reacciones fisiológicas que genera nuestro cuerpo ante cambios que se producen en nuestro entorno o en nosotros mismos. Estos cambios se basan en experiencias que a su vez dependen de percepciones, actitudes, creencias sobre el mundo; que usamos para percibir y valorar una situación concreta. Dependiendo, por ello, de nuestras experiencias, reaccionaremos de una forma u otra ante situaciones similares. La respuesta emocional son estímulos rápidos e impulsivos que valoran lo que está ocurriendo y nos informan de qué significado tiene para nosotros eso.

Para resumir (y como no me gusta mucho la teoría) podemos decir que las emociones son respuestas que nuestro cuerpo nos da ante situaciones que ocurren a nuestro alrededor, pudiendo ser entre los demás, de los demás hacia nosotros o de nosotros con nosotros mismos. Estas emociones son información sobre cómo debemos actuar ante lo que ocurre para darnos lo que nuestro cuerpo considera que necesitamos. Cuanto mejor las conozcamos mejor Inteligencia Emocional tendremos y más felices estaremos, porque sabremos darnos lo que necesitamos en cada momento. Identificarlas bien también nos hará más fácil la tarea de transmitir una educación emocional a nuestros hijos que les ayude a crecer con una autoestima y confianza en sí mismos fuertes.

La PNL (Programación Neurolingüística) afirma que las emociones siempre aparecen tras los pensamientos y que dan lugar a acciones que suponen unos resultados.

Pensamiento => Emociones => Acción => Resultado

Según esta teoría si no estamos consiguiendo lo que deseamos es un problema en nuestra forma de pensar y que si cambiamos la forma de pensar conseguiremos resultados diferentes. Pero esto lo veremos más a fondo cuando hablemos de PNL.

Las emociones, como veíamos, son portadoras de información que nos van a decir qué es lo que necesitamos ante las diferentes situaciones que ocurren en nuestra vida. Las emociones (siempre que sean primarias) van a ser verdaderas y tendrán más razón que lo que probablemente estemos pensando nosotros. Así que en esos momentos en los que pensamos una cosa pero sentimos otra, seguir a lo que nuestro cuerpo nos dice seguramente tenga mejores resultados que hacer caso a la razón.

Las emociones, por tanto, sirven para saber en cada situación, entorno o personas con las que esté, qué es lo necesito para poder dármelo y estar satisfecho y feliz conmigo mismo.

 

Las emociones pueden ayudarnos en diferentes aspectos:

como pueden ayudarnos las emociones

Cuando hablamos de tipos de emociones vamos a hacer dos clasificaciones, una general en la que vamos a distinguir emociones primarias y secundarias, y luego en las primarias diferenciaremos a su vez entre saludables y no saludables. Hay personas que diferencian entre emociones positivas y emociones negativas, pero nosotros no usaremos esa nomenclatura ya que podrá haber algunas que nos gusten más (agradables) y otras menos (desagradables), pero siempre nos darán información y serán útiles para conocernos mejor, así que evitaremos el nombrarlas como positivas o negativas.

Las emociones primarias son las emociones básicas, las que sentimos en el fondo y las que definen verdaderamente lo que sentimos. Cuando siento que estoy triste y que no hay ninguna otra emoción detrás, entonces hablamos de primarias, pero, a veces, puede que haya algo escondido detrás que puede que a primera vista no fuéramos muy conscientes de ello. Y aquí es donde entran las emociones secundarias.

Dentro de las emociones primarias podemos diferencias emocionessaludables” o “adaptativas” y emociones “no saludables»o “desadaptativas”.

Las primeras son respuestas que genera tu cuerpo ante situaciones que están ocurriendo en ese momento y que piden cubrir una necesidad (el enfado porque han superado tus límites o los de otra persona, el miedo por la existencia de una amenaza; la tristeza ante la pérdida de alguien o algo…) y por tanto hay que escucharlas e intentar en la medida de lo posible satisfacerlas.

Cuando detectamos emociones saludables los mensajes o necesidades que estas nos traen son los siguientes:

Estas emociones adaptativas que traen este tipo de información servirán para poder gestionarlas y saberte dar lo que están reclamando para satisfacer las necesidades requeridas:

Las emociones desadaptativas son respuesta, a malestares crónicos enquistados durante años (normalmente largos períodos de tiempo), que siguen siendo emociones primarias que corresponden a tu verdadero ser, pero de alguna forma no se gestionaron bien y se han quedado latentes. De vez en cuando, sin saber muy bien por qué, surgen sin que seamos casi conscientes de ello. Por eso estas emociones no son saludables, ya que son respuestas a acontecimientos vividos en el pasado, en lugar de respuestas a lo que ocurre en este momento (como las anteriores adaptativas). Este tipo de emociones necesitan ser gestionadas de forma diferente, ya que en este caso lo principal es aceptarlas, comprenderlas y cambiarlas. Si quieres saber más sobre cómo trabajarlas y sustituirlas por emociones saludables consulta este post sobre el Proceso Emocional Básico.

emociones desadaptativas

Tu emoción es desadaptativa cuando es un sentimiento antiguo que es recurrente a lo largo del tiempo, las situaciones y las relaciones. Es como un viejo amigo que nunca se va y no te deja mejor de lo que estabas. Es un sentimiento que lo vives con tanta frecuencia que parece saludable, pero no lo es. Algunos ejemplos de emociones primarias desadaptativas que puedes tener son: la sensación de ser víctima, sentirte que no existes, que estás solo, que no vales nada, la gran sensación de humillación que te genera cualquier mínimo desaire, o esa recurrente sensación de devastación al recibir un crítica, aunque la crítica sea constructiva o de poca importancia. Una sensación central de vergüenza, de inseguridad, de falta de valía o de no sentirse amado o merecedor de amor que parece que siempre está ahí.

Estos sentimientos están relacionados con unas imágenes muy básicas sobre nosotros mismos. Se relacionan o bien con sentimientos de no ser valioso y sentirse un fracaso, una sensación de «yo no valgo«; o bien con sentirse frágil, inseguro e incapaz de mantenerse sin apoyo externo, una sensación de «yo soy débil«; o con sentirse una mala persona, “yo soy malo”. Para cambiarlos tenemos que localizar e indagar en la visión que tenemos de nosotros mismos, para sanar ese defecto y así comenzar a construir una nueva sensación e imagen de nosotros mismos más fuertes y valoradas.

Como pequeño resumen, para decidir si la emoción primaria es saludable o no, tenemos que preguntarnos:

Si la respuesta a estas preguntas es SÍ, entonces se trata, probablemente, de un sentimiento que no es saludable. Pero como decía antes, si quieres trabajar más profundamente con tus emociones no saludables visita el artículo del Proceso Emocional Básico en el que te enseñaré a detectar emociones desadaptativas y a trabajarlas para cambiarlas por otras que nos fortalezcan.

Emociones secundarias

Las emociones secundarias son emociones defensivas que esconden u oscurecen nuestro sentimiento verdadero o primario. Dependiendo de la emoción será más difícil detectarla como secundaria, ya que a veces la emoción verdadera se oculta muy profundo. En algunas ocasiones las emociones secundarias ocultan las primarias para “protegerte” de ellas debido a nuestras creencias limitantes, por ejemplo: los hombres que han crecido escuchando que los hombres no pueden llorar suelen mostrar enfado cuando están tristes. Las mujeres que han crecido escuchando que tienen que ser sumisas expresarán tristeza o llanto cada vez que se enfaden. Si quieres saber más de esto último lee el post de las creencias limitantes.

Para entender mejor este tipo de emociones secundarias, Jorge Bucay tiene un cuento en el que lo explica muy bien, el cuento de la tristeza y la furia.

Existe otro tipo de emociones que yo personalmente las clasificaría dentro de las secundarias o un tipo de ellas, que son las emociones instrumentales. Este tipo de emociones que se usan para obtener algo con un punto en la otra persona de influencia y a veces de manipulación. Ejemplos cercanos suelen ser la persona que siempre parece que está triste apiadándose de ella, mostrando que está triste cuando en realidad está buscando atención. Un ejemplo muy bueno es cuando tu hijo va a hacer algo peligroso y tú le gritas enfadado para que no lo haga, en esa situación tu emoción primaria es de miedo por que le pueda ocurrir algo pero en lugar de expresar esa emoción, expresas enfado para conseguir que el niño no haga lo que iba a hacer.

Este tipo de emociones a veces son complicadas de detectar (incluso usando un diario emocional) ya que algunas se han convertido en parte natural de tu comunicación que parece innato en ti. También resulta interesante comentar aquí, que bien utilizadas, este tipo de emociones podrían formar parte de nuestro abanico de habilidades sociales, pero existe un peligro, ya que mal utilizadas podrían formar parte de tipos de comunicación manipulativas.

Cuando hablamos de emociones, existen un sinfín de ellas que vivimos cada día en diferentes situaciones. Es interesante saber que hay estudios que definen una lista de emociones de 6 que definen como básicas, es decir, que toda persona tiene únicamente por ser un ser humano.

Paul Ekman, fue un psicólogo que pasó gran parte de su vida estudiando las emociones básicas y las expresiones que estas emociones generaban en nuestras caras. Ekman localizó una tribu que jamás había estado en contacto con la sociedad tal y como la conocemos hoy, para así tener una muestra aislada de posibles factores que hubieran podido crear otras emociones que no pertenecieran a ellos de forma natural. Este psicólogo concluyó que existen 6 emociones básicas que corresponden con expresiones biológicas universales de la especie humana: ira, tristeza, miedo, sospresa, asco y alegría.

emociones basicas paul ekman

A continuación hablaremos por encima de las tres emociones que más nos suelen interesar, por ser las que más dolores de cabeza nos generan: la tristeza, el miedo y el enfado. En cada una de ellas os dejo un link hacia el post correspondiente donde desarrollaré cada emoción en detalle con técnicas para trabajarlas.

La tristeza aparece en diferentes circunstancias: aparece por el distanciamiento, la separación o la pérdida del vínculo. Cuando nos sentimos que nos dejan de lado, que no pertenecemos a un grupo o que nos sentimos olvidados. Aparece cuando no somos capaces de expresar o comunicar nuestros verdaderos sentimientos. También puede surgir por desengaños, al sentirnos defraudados o al perder la esperanza, cuando fracasamos intentando alcanzar algún logro importante y cuando perdemos la autoestima. Y por supuesto la tristeza también aparece cuando perdemos a un ser querido.

La tristeza nos va a hacer que busquemos a otros para consolarnos o buscar la soledad para recuperarnos de esa pérdida.

Esta emoción cuando es primaria y saludable, es útil y puede ayudarnos a enfrentarnos al dolor, pasar el duelo correspondiente y superarlo. Cuando no es saludable, hablamos de una tristeza enquistada que hay que trabajar para volver a sentirnos mejor con nosotros mismos. Cuando esta emoción es secundaria hay que tener cuidado con la depresión.

Si quieres saber más sobre esta emoción y cómo trabajarla lee este post.

emocion tristeza

El miedo es la sensación de angustia que se genera ante la percepción de una amenaza. Esta emoción siempre va a depender de nuestras experiencias y de los recursos que tengamos (o pensamos que tengamos) para evaluar si esa situación es amenazante en sí o no.

El miedo, en su forma más básica tiene que ver con la existencia y podemos tener dos tipos de miedo, el miedo a la vida y el miedo a la muerte.

Como emoción primaria y saludable el miedo está orientado a escapar del peligro, cuando aparece como desadaptativa, analizar a nuestro niño interior que puede que siga teniendo miedo por algo ocurrido en el pasado en su familia, será útil e interesante.

Cuando surge como emoción secundaria suele ser un miedo a que nuestra emoción principal pueda dañar la relación con otra persona.

Si quieres indagar más en esta interesante emoción, especialmente cuando resulta desadaptativa (miedos o traumas enquistados) lee este post especialmente decidado a esta emoción.

emocion miedo

El detonante o el origen universal de la emoción del enfado se encuentra en la sensación de hallarse amenazado (de ahí que se relacione con el miedo) de forma física, a nuestra autoestima o a nuestro amor propio, a nuestros límites o frustrado en conseguir un determinado objetivo. Esta emoción activa dos diferentes tipos de respuesta: la lucha o la huida.

Cuando es primario y adaptativo hay que escuchar a la emoción a ver qué nos dice y actuar en consecuencia a ser posible con asertividad. Si es no saludable (un enfado crónico), el objetivo será acceder a ese esqueme emocional desadaptativo e identificar lo ocurrido y la necesidad que existe detrás. Cuando es secundario suele haber emociones como el miedo o la tristeza escondidos que se suelen descargar a través del enfado.

Para ver muchos más ejemplos y técnicas sobre cómo gestionar los enfados de forma sana, sin que nos saquen de nuestras casillas y manteniendo una sana relación con los demás, lee este artículo en el cual trabajaremos todo ello.

emocion enfado

A continuación hablaremos sobre las dos emociones que más bienestar nos suelen dar: la alegría y el amor. Y lo que haremos será diferenciarlas con dos compañeras suyas que nos suelen confundir: la felicidad y el apego.

Muchas gente habla de la alegría y de la felicidad como dos cosas distintas y aunque (como ya he dicho en anteriores ocasiones), la teoría da igual siempre que la práctica sea efectiva, voy a hacer un pequeño inciso para dar mi opinión. Ya que esto creo que es un tema muy debatible y opinable:

Para ejemplificar esto, digamos que una misma persona no puede estar alegre y enfadada a la vez, sin embargo el enfado sí se puede dar mientras eres feliz. Ejemplo: un padre se enfada con su hijo porque no quiere aceptar una decisión. El padre se siente feliz aunque esté enfadado, porque su hijo ha sido capaz de cuestionar las órdenes de su padre de forma razonada.

alegria vs felicidad

Cuando hablamos del amor, el cual no vamos a definir aquí porque para cada persona es un mundo cuando hablamos del amor (aunque quizás algún día haga un estudio preguntándoos qué es el amor para cada uno de vosotros), existe un sentimiento que puede confundirnos con él y que puede ser muy perjudicial aunque ni si quiera nos demos cuenta conscientemente: el apego.

El apego, dependencia o desamor se confunde muchas veces con el amor romántico que hace unas décadas se concebía como el amor verdadero. Mucha gente piensa que para que el amor sea de verdad hay que tener apego hacia tu pareja, pero como hablábamos en el post cómo elegir a mi pareja ideal sin equivocarme, somos naranjas enteras y no necesitamos ni dependemos de nadie.

Si te deseo en sentido de apego, deseo poseerte, eres mío o mía y no puedo dejarte libre, tengo que atraparte, tengo que manipularte para poder conseguirte. Es más, tengo que manipularme a mí mismo para poder engañarte y, así, atraparte. Cada día, en nuestra relación o en otras, vemos aspectos de este tipo aunque las propias personas no sean conscientes de ello.

Esta relación de amor-apego se relaciona con la de seguridad-inseguridad. Mientras que el amor se basa en la seguridad, el apego se asienta en el miedo. El miedo al abandono genera ansiedad, el querer acaparar a la otra persona, el exigir disponibilidad total, en definitiva, el riesgo de no respetar la libertad del otro.

Por eso tenemos que intentar que nuestras relaciones estén basadas en el amor, en la confianza y en la comunicación más que en el apego, en la dependencia o en la coerción de libertad. Si quieres leer un libro que quizás te abra un poco los ojos en este aspecto te recomiendo Amarse con los ojos abiertos, de Jorge Bucay.

amarse con los ojos abiertos

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El sentimiento de culpa tiene que ver con mis creencias y mis percepciones de forma que me sentiré culpable cuando lo que he hecho no se corresponda con la idea que tengo yo de hacer las cosas como creo que deben hacerse. Si quieres leer más en profundidad sobre la culpa he escrito un artículo entero sobre la misma, si quieres leerlo vísitalo: la culpa.

 

A lo largo del artículo hemos estado hablando sobre sensaciones, emociones y sentimientos y muchas veces no sabemos las diferencias entre ellos, incluso hablamos como si fueran los mismo términos. Yo no soy muy partidiario del debate teórico sino más bien de la aplicación práctica y de cómo nos pueden ayudar, las llame como las llame. Al fin y al cabo lo que cuenta es que yo me sienta mejor conmigo mismo y con los demás y da igual si lo llamo emoción, sentimiento o sensación.

Pero como pequeño apunte realizaré una mínima diferencia entre ellos: todos ellos son patrones de respuesta emocional que nuestro cuerpo genera y todos ellos llevan consigo información para satisfacer nuestras necesidades. Es decir, que sea lo que sea, son reacciones que produce nuestro cuerpo y con ellas nos informa de lo que diferentes situaciones suponen o significan para nosotros.

Como ejemplo gráfico pongamos que en un concurso sobre diferentes proyectos, dicen mi nombre y me otorgan el primer premio: seguramente tenga una sensación de querer reír o llorar de alegría, también me surgirá una emoción de alegría al recoger el premio mezclada con una de tristeza al dar los agradecimientos y acordarme de alguien que contribuyó en el proyecto que falleció hace poco. Durante el próximo año me acompañará un sentimiento de satisfacción y alegría por haber recibido el premio y saber que todo el trabajo realizado mereció la pena y así lo apreciaron. 

A continuación te dejo un enlace sobre un cuento / fábula que cuenta una bonita historia sobre qué ocurrió cuando las emociones decidieron un día jugar al escondite => Fábula sobre las emociones.

Si quieres saber más acerca de las emociones en detalle, cómo son, sus diferentes tipos, cómo trabajarlas, etc. El libro en el que nos basábamos en la Titulación de Experto en Inteligencia Emocional es el de de Leslie Greenberg, Emociones: Una Guía Interna.

emociones una guia interna libro

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Hasta aquí este post en el que hemos visto qué son las emociones, para qué sirven y cómo nos pueden ayudar; los diferentes tipos que existen; hemos visto algunas emociones básicas; todo desde el punto de vista para conocernos mejor, ver cómo funcionan y cómo gestionarlas lo mejor posible para que nuestra relación con nosotros mismos y con los demás sean lo más felices posibles.

Esperamos que toda esta información te sirva, además de para tu educación emocional, para la de tus hijos, y para poder seguir conociéndote cada día un poquito más.

Si tienes alguna pregunta, sugerencia u opinión por favor compártela en los comentarios de un poco más abajo, estaré encantado de leerlo y contestarte.

Si te ha gustado este artículo y crees que a algún amigo o familiar tuyo podría interesarle, compártelo en tus redes sociales y ellos y yo te lo agradeceremos enormemente 🙂

referencia:
www.divulgaciondinamica.es
gabinetpsicologicmataro.com
www.somosinteligenciaemocional.com

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