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La dama del bosque: la becada

La dama del bosque provoca pasiones

El 12 de octubre comenz

La dama del bosque provoca pasiones

El 12 de octubre comenz la caza de la becada. El cazador lleva meses esperando estas fechas, cuidando y entrenando a sus perros, preparndose para su llegada

Esta es una de las modalidades de caza menor que más pasiones despiertan en los cazadores navarros, la caza de la llamada “dama del bosque“, la becada, también llamada pitorra, arcea, sorda, chocha perdiz, o oilagorra en vasco, la cual se practica en el bosque utilizando perros de muestra, generalmente setters, aunque vale cualquier perro de pluma que haga muestra.

Su caza supone un esfuerzo físico importante y una actitud de respeto por la naturaleza y por esta ave, evitando los abusos y permitiendo una gestión sostenible de esta especie.

El espíritu competitivo, la competición que en Navarra practican únicamente unas decenas de personas, deben estar ausentes en una caza natural y sostenible, que es la que defendemos desde Adecana. No se trata de ver quien caza más y a ser posible en menos tiempo, sino de quien caza mejor.

La becada se puede cazar desde el 12 de octubre todos los días de la semana hasta el 31 de enero, desde el amanecer hasta una hora antes de anochecer.

Importante recordar, que aunque los perros lleven el cada vez más utilizado collar con Beeper y GPS, dado el tipo de espesa maleza que se caza sepa dónde está el perro, su collar debe ir provisto de campanilla tradicional sin modificar (es decir que no vale forrarla con cinta aislante o llenarla de hierbas para que no se oiga), con el fin de prevenir accidentes con otros usuarios del monte.

Recordar a los cazadores que dentro de las posibles funciones de este tipo de collares, de acuerdo a la ley de protección animal ya no están permitidos, salvo autorización, las de adiestramiento, por lo que si sus aparatos las tienen, lo mejor es desconectarlas o anularlas.

Asimismo es muy aconsejable que los cazadores lleven un chaleco naranja fluorescente para incrementar la seguridad. Todo es poco para evitar accidentes.

Como medida de conservación de la especie, se establece un cupo máximo de 3 capturas por día, debiendo llevar los cazadores una tarjeta de capturas, donde marcar cada una que se caza. Esto es algo que el guarderío controla y que se debe cumplir, y que sirve además para a final de temporada se sepa cuantos ejemplares se han cazado y poder estudiar mejor sus poblaciones y su caza sostenible.

Solo se puede practicar su caza con perro de muestra en las zonas boscosas, estando prohibida a la espera y en balsas, ya que esto es de malos cazadores, así como su comercialización de los ejemplares que podamos cazar. Es decir, que solo se pueden utilizar para consumo propio.

Para recabar estos datos, quiero agradecer a David Lizaso de la Asociación de Becaderos Navarros ABN y a Miguel Minondo del Club de Cazadores de Becada con perro CCB, que son las dos asociaciones punteras en Navarra en la gestión y estudio de la becada, y a las que solemos acudir como especialistas que son de esta especie.

¿Cómo ha ido la cría este año? Parece que dentro de la normalidad, ya que en el norte de Europa ni ha hecho mucho frío ni demasiado calor.

Tanto Miguel como David nos han informado que con los datos que disponen y las miles de horas de estudio y avistamientos y anillamientos, las poblaciones se mantienen en parámetros de estabilidad.

Aunque básicamente la becada es una especie migratoria, se sabe que tanto en el Moncayo, como en zonas del Pirineo navarro hay becadas sedentarias que están criando aquí, y que por estas tempranas nevadas han podido realizar algunos movimientos longitudinales.

Pero esto no es algo excepcional, ya que el difunto Javier Oiaregui, una de las personas que más sabía de becadas en Navarra y que tristemente nos dejó antes de tiempo, solía comentar de avistamientos de becadas a finales de septiembre y principios de octubre. Alguna que se ya ha visto aquí puede ser de las pocas sedentarias que hay que con el frío de estos días y la nieve se hayan podido mover.

Hay que diferenciar entre cotos de pasa, que son los de más al norte y que suelen ser muy buenos a principio de temporada y los cotos de invernada para cuando esta está más avanzada, donde pasan las becadas el invierno, pero donde suelen estar mas resabiadas.

Este año no pinta mal ya que ha lloviendo bastante y al haber humedad por todas las becadas es predecible que se expandirán por todas las zonas boscosas de Navarra.

La dama del bosque: la becada

La becada es sin duda, el ave más misteriosa y seductora para los cazadores y un lujo para los amantes de la buena mesa. Su caza, es un privilegio

La dama del bosque: la becada

La becada es sin duda, el ave más misteriosa y seductora para los cazadores y un lujo para los amantes de la buena mesa. Su caza, es un privilegio

“Cuando el otoño mantiene aún el oro de sus hojas en los robles, pero ya cuando el invierno se anuncia con las primeras heladas, al atravesar la espesura del bosque, en el momento en que una zarza os ha enganchado, o las ramas bajas de un trepezal os obligan a tratar de buscar otro camino, un ruido, semejante al del perro mojado al sacudirse, os sobresalta. Casi a los pies un ave castaña, del tamaño de una perdiz, se muestra rápidamente en zigzag ante vuestros ojos. Luego se eleva, sorteando ramas y troncos, y sobre el bosque envuelto en brumas desaparece rápidamente. En un momento habéis oído y visto a la delicada y apasionante becada […]”.

La becada es sin duda, el ave más misteriosa y seductora para los cazadores y un lujo para los amantes de la buena mesa. Su caza, es un privilegio.

Su carácter migratorio y los parajes que son su querencia invernal convierten a la becada en un icono de la caza salvaje.

La becada es la única ave entre las comúnmente conocidas como limícolas (de limo o lodo), que incluyen a andarríos, playeros, zarapitos, agujas, vuelvepiedras o correlimos, que tiene costumbres terrestres y no está ligada a un medio acuático, ya sea dulce o salado, como el resto de los integrantes de este amplio grupo, lo que la convierte en un ave muy particular.

Su rasgo más característico es su largo pico, no en balde scolopax, “becada” en latín, procede del griego scolops-opos, que significa “palo” o “estaca puntiaguda”.

Otra característica propia de esta ave, son sus grandes ojos negros, situados muy atrás en los laterales de la cabeza, que le facilitan una visión de 360, sin duda una adaptación, junto a su plumaje críptico en la hojarasca, contra la predación en su medio boscoso.

El entorno ideal de la chocha común son los templados bosques mixtos de Europa y Asia, montes de espeso sotobosque y suelos blandos y ricos en humus, con alternancia de pastizales naturales o de uso ganadero, donde pueda encontrar, horadando la tierra con su pico, las larvas y lombrices que componen la base de su alimento.

Para la caza de la becada, la ayuda de un buen perro becadero es imprescindible, además de una extraordinaria forma física, ya que las jornadas son agotadoras.

Si buscamos un buen desafío cinegético, sin duda la caza de la becada puede depararnos grandes satisfacciones. La dificultad que entraña la caza de la sorda es algo que conocen bien aquellos que se atreven a dedicar unas jornadas de caza tras su captura y son muchos los amantes de esta modalidad.

Una jornada de becadas en la que se consiguen tres o cuatro capturas se convierte en un día de caza excepcional por lo que para no pocos cazadores la becada y no la perdiz es la reina de la caza menor.

El terreno generalmente complicado, las condiciones meteorológicas adversas y sobre todo las dificultades propias de localizar un ave tan escurridiza como ésta suponen un auténtico desafío para el cazador más experimentado.

Situaciones cinegéticas exigentes para perros y cazadores que se deben de enfrentar a presas esquivas y bien adaptadas a un terreno que es en ocasiones bastante hostil para el cazador.

Precisamente por ello la caza de la «dama del bosque» como también se conoce a la becada es una modalidad que reporta grandes satisfacciones y lances para el recuerdo.

La caza de estas aves migratorias requiere de una buena preparación y determinación para encontrarlas.

En la caza de la becada contar con un buen perro especialista es fundamental. A pesar de que en principio cualquier perro de muestra debería ser capaz de cazar becadas lo cierto es que un buen perro becadero sólo se consigue con experiencia pues necesitan encontrar, mostrar y aguantar muchas becadas en distintas situaciones y lugares para sacar lo mejor de ellos mismos.

Las becadas se quedan a pasar el invierno si los lugares son apropiados, acogedores y, sobre todo, si disponen de abundante comida. Las grandes masas forestales mezcladas con subvegetación son ideales.

Los días fríos en los que el monte ha estado helado durante la noche, las becadas buscan comida durante el día. Observad los lugares donde el sol deshiela el monte y búsquenlas allí.

Ahora bien, si hay vegetación les impida andar por debajo con total libertad, no estará allí bajo ninguna circunstancia. En ese caso, es preferible buscarlas a orillas de los arroyos, ríos y cauces de agua con vegetación abundante en las orillas.

La también conocida como sorda o chocha perdiz, no sólo es una de las aves más cotizadas por cazadores y amantes de la buena mesa, sino también uno de los platos de temporada con mayores propiedades nutricionales. La caza termina en el plato.

¿Quieres saber más sobre la becada? En Trofeo Caza de diciembre, descubrirás toda la información relacionada con una de nuestras especies cinegéticas más representativas. La puedes encontrar desde ya, en tu kiosco habitual junto a la 3ª lámina de la colección Especies Cinegéticas España.

Lo dicho ¡Salud y buena caza!

Fuente. as.com

https://sa.as.com/editor/iconos/v2.x/v2.0/limite.pngLa becada es sin duda, el ave más misteriosa y seductora para los cazadores y un lujo para los amantes de la buena mesa. Su caza, es un privilegio. La dama del bosque: la becada

https://sa.as.com/editor/iconos/v2.x/v2.0/limite.pngLa becada es sin duda, el ave más misteriosa y seductora para los cazadores y un lujo para los amantes de la buena mesa. Su caza, es un privilegio. La dama del bosque: la becada

“Cuando el otoño mantiene aún el oro de sus hojas en los robles, pero ya cuando el invierno se anuncia con las primeras heladas, al atravesar la espesura del bosque, en el momento en que una zarza os ha enganchado, o las ramas bajas de un trepezal os obligan a tratar de buscar otro camino, un ruido, semejante al del perro mojado al sacudirse, os sobresalta. Casi a los pies un ave castaña, del tamaño de una perdiz, se muestra rápidamente en zigzag ante vuestros ojos. Luego se eleva, sorteando ramas y troncos, y sobre el bosque envuelto en brumas desaparece rápidamente. En un momento habéis oído y visto a la delicada y apasionante becada […]”.

La becada es sin duda, el ave más misteriosa y seductora para los cazadores y un lujo para los amantes de la buena mesa. Su caza, es un privilegio.

Su carácter migratorio y los parajes que son su querencia invernal convierten a la becada en un icono de la caza salvaje.

La becada es la única ave entre las comúnmente conocidas como limícolas (de limo o lodo), que incluyen a andarríos, playeros, zarapitos, agujas, vuelvepiedras o correlimos, que tiene costumbres terrestres y no está ligada a un medio acuático, ya sea dulce o salado, como el resto de los integrantes de este amplio grupo, lo que la convierte en un ave muy particular.

Otra característica propia de esta ave, son sus grandes ojos negros, situados muy atrás en los laterales de la cabeza, que le facilitan una visión de 360, sin duda una adaptación, junto a su plumaje críptico en la hojarasca, contra la predación en su medio boscoso.

Shutterstock

El entorno ideal de la chocha común son los templados bosques mixtos de Europa y Asia, montes de espeso sotobosque y suelos blandos y ricos en humus, con alternancia de pastizales naturales o de uso ganadero, donde pueda encontrar, horadando la tierra con su pico, las larvas y lombrices que componen la base de su alimento.

Para la caza de la becada, la ayuda de un buen perro becadero es imprescindible, además de una extraordinaria forma física, ya que las jornadas son agotadoras.

Si buscamos un buen desafío cinegético, sin duda la caza de la becada puede depararnos grandes satisfacciones. La dificultad que entraña la caza de la sorda es algo que conocen bien aquellos que se atreven a dedicar unas jornadas de caza tras su captura y son muchos los amantes de esta modalidad.

Una jornada de becadas en la que se consiguen tres o cuatro capturas se convierte en un día de caza excepcional por lo que para no pocos cazadores la becada y no la perdiz es la reina de la caza menor.

El terreno generalmente complicado, las condiciones meteorológicas adversas y sobre todo las dificultades propias de localizar un ave tan escurridiza como ésta suponen un auténtico desafío para el cazador más experimentado.

Shutterstock

Precisamente por ello la caza de la “dama del bosque” como también se conoce a la becada es una modalidad que reporta grandes satisfacciones y lances para el recuerdo.

La caza de estas aves migratorias requiere de una buena preparación y determinación para encontrarlas.

En la caza de la becada contar con un buen perro especialista es fundamental. A pesar de que en principio cualquier perro de muestra debería ser capaz de cazar becadas lo cierto es que un buen perro becadero sólo se consigue con experiencia pues necesitan encontrar, mostrar y aguantar muchas becadas en distintas situaciones y lugares para sacar lo mejor de ellos mismos.

Las becadas se quedan a pasar el invierno si los lugares son apropiados, acogedores y, sobre todo, si disponen de abundante comida. Las grandes masas forestales mezcladas con subvegetación son ideales.

Ahora bien, si hay vegetación les impida andar por debajo con total libertad, no estará allí bajo ninguna circunstancia. En ese caso, es preferible buscarlas a orillas de los arroyos, ríos y cauces de agua con vegetación abundante en las orillas.

La también conocida como sorda o chocha perdiz, no sólo es una de las aves más cotizadas por cazadores y amantes de la buena mesa, sino también uno de los platos de temporada con mayores propiedades nutricionales. La caza termina en el plato.

¿Quieres saber más sobre la becada? En Trofeo Caza de diciembre, descubrirás toda la información relacionada con una de nuestras especies cinegéticas más representativas. La puedes encontrar desde ya, en tu kiosco habitual junto a la 3ª lámina de la colección Especies Cinegéticas España.

Lo dicho ¡Salud y buena caza!

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“Becada” La dama de los bosques

“Becada” La dama de los bosques

Es un ave migratoria de tamaño mediano (30-35 cm y 300-350 gr) y aspecto robusto y compacto. Morfológicamente dos características llaman la atención: el largo pico (67-80 mm) y sus grandes ojos negros situados en la parte superior de la cabeza, que le permiten tener un campo de visión de 360º pero que merman su capacidad de visión frontal. Las patas son muy finas con dedos delgados y uñas también finas y cortas. Presenta un plumaje críptico jaspeado de marrones, grises, blancos y negros, lo que le proporciona un perfecto camuflaje en su entorno, con alas anchas y redondas (50-60 cm de envergadura). Este plumaje no permite diferenciación de sexo por su diseño.

 Su área de distribución abarca gran parte de las Islas Británicas hasta Mongolia y el extremo oriental de Rusia, China y Japón. Por el Norte no sobrepasa el Círculo Polar Ártico y por el Sur sus zonas de invernada más meridionales se describen en el norte de África y Oriente Medio. Dentro de esta amplia área de distribución se distinguen tres grandes zonas: una zona de cría en el norte de Europa, una zona de invernada en áreas meridionales de Europa, norte de África y Oriente Medio, y una franja intermedia donde se solapan la cría y la invernada.

La discreción es habitual entre aquellos que sienten debilidad por Becada.Y que son los cazadores, cocineros ,gastrónomos ,ornitólogos, pintores y escritores. Son limitados los archivos gráficos y literarios sobre la becada. Apenas una docena de libros de referencia en España y no más de medio centenar en el mundo.

Su caza es limitada y su cría se ha intentado sin éxito alguno, por lo que su comercialización está penada. Los cazadores de becada saben que el lance es incómodo y repentino, que sus quebrados y regates son impredecibles, y que los encuentros siempre se producen en insondables zonas silvestres.

Es tradicional, dentro de las múltiples preparaciones de esta ave,  el mantenimiento de los menudos o interiores de la misma hasta que se cocina. Generalmente, se colocan los intestinos y otras partes del interior del cuerpo, salvo la molleja, picados y amasados con un poquito de tocino o de foie-gras y algún licor, como el brandy, y se suele servir untado en una tostada acompañando al ave, bien asada o estofada.

Gestión de Recursos Humanos gracias a Quakki

En su utilización en terrinas, mousses, etc., sobre todo para aquellas becadas que sean un poco viejas y por tanto duras, ha de resaltar su peculiar sabor a bosque de otoño.

Fuentes:

RFEC

http://www.metropoli.com/

www.delmercadoatumesa.es

Caza de la Dama del Bosque

Llega el tiempo de la caza de la Dama del Bosque, una disciplina llena de misticismo, que requiere hasta la última gota de talento perros y cazadores.

Caza de la Dama del Bosque

Salvaje y enigmática, la caza de la Dama del Bosque distrae nuestros sueños durante gran parte del año, pero con más fuerza ahora, que se acerca su tiempo, un tiempo en que cazador y perro, armados de tesón, perseguirán sus rastros entre encinas, chopos, hayas y robles.

¿Ya lo tienes todo listo para disfrutar de las becadas? 

Índice de contenidos

El tiempo pasa más rápido de lo que parece, como un suspiro, alejándonos de la Media Veda, tanto como nos acerca a esa celebración de la Virgen del Pilar, fecha en que se apertura una nueva fiesta, la que da inicio a la caza de la Dama del Bosque.

Se acabó por tanto esa larga espera que margina cazadores y perros durante una buena parte del año.

Y se acabó también consolarnos con las fotos, vídeos y recuerdos de temporadas anteriores, que logran mitigar a duras penas nuestras ansias de monte.

Pues en pocos días tendremos oportunidad de sacudirnos del letargo y empezar a sumar experiencias y nuevas anécdotas en la caza de la Dama del Bosque.

Caza de la Dama del Bosque | Temporada de becada | Cuaderno de Caza

 

Estamos ante una nueva oportunidad de recuperar sensaciones, de reencontrarnos con nuestros rincones predilectos, con esos recovecos querenciosos que tan buenos frutos nos ofrecieron en el pasado.

También es momento, por qué no, de reconocer por enésima vez nuestro cazadero. No tenemos prisa y quién sabe, lo mismo somos capaces de sumar un nuevo rincón al listado de favoritos.

Pero sobre todo, tenemos una nueva oportunidad de fortalecer la relación con nuestros perros, tan necesarios como protagonistas en esta modalidad cinegética.

Pues solo a través de ellos seremos capaces de revivir esos incomparables lances, que en su momento lograron engancharnos a la caza de la Dama del Bosque.

Caza de la Dama del Bosque | Temporada de becada | Cuaderno de Caza

 

No esperes a que te lo cuenten, sal a campear con tus perros desde el primer día y que la suerte te pille cazando.

Pues esa primera entrada de becadas nos tiene que coger en el monte y no en casa, detrás de un monitor, esperando a que alguien propague la noticia a voz tendida.

La primera muestra, el primer lance… Debe ser resultado de nuestra constancia y no de un enérgico rastreo de “alarmas” en internet.

La mejor manera de contar un lance, es vivirlo.

El resto, lo otro, es oportunismo y poco tiene en común con la verdadera esencia de este noble arte que es la caza.

Caza de la Dama del Bosque | Temporada de becada | Cuaderno de Caza

 

La sorda es un ave de una grandeza mística, solo entendible a partir de encontrarnos una y otra vez con ella en el monte, de asumir constantemente el reto de su caza, de superar sus enormes cualidades de supervivencia y de valorar su gran inteligencia para darnos esquinazo en esos instantes en los que ya no parece tener escapatoria.

Justamente por eso, debemos evitar caer en la tentación de esos lances ventajistas, que nos ponen la carne en bandeja, pero son poco satisfactorios y menos honorables.

No te centres en el número de piezas abatidas y si en la calidad de cada situación en la que puedas llegar a medirte con ella. Es esto lo verdaderamente importante.

Pues por salvaje y excepcional, solo lucirá en nuestro morral cuando el lance previo, nos haya requerido el legítimo esfuerzo que requiere su caza.

¡Un abrazo y al monte!  Seguro que tienes mucho que aportar y estamos deseando escucharlo, así que te animo a que dejes un comentario en el formulario con tu opinión.

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Amante de la caza y la naturaleza, enamorado del setter inglés y sordero empedernido. Entre encinas, robles y hayas disfruto de cada instante que me ofrece el monte, alejándome cada vez más del lamentable postureo cinegético.

Becadas: cómo encontrar y dar caza a la dama del bosque

Por su capacidad para mimetizarse y su ángulo de visión de 360 grados lo más fácil es que las becadas te localicen antes que tú a ellas. No es sencillo, pero te damos algunos consejos para que lo logres.

Becadas: cómo encontrar y dar caza a la dama del bosque

Por Juan Arce (Ingeniero de montes)

La becada es un ave muy querenciosa. Le gusta acudir a los mismos sitios para resguardarse o comer. Conociendo este rasgo de su comportamiento, cuando hayamos encontrado una zona con becadas que se nos han ido –por fallar el tiro o porque nos pillaron desprevenidos– volveremos al mismo lugar una hora más tarde.

Nos acercaremos con cuidado, ya que al estar inquieta se levantará a la primera de cambio o correrá como si de una perdiz en el rastrojo se tratase para volverse a levantar fuera de tiro. Hay que tomar la referencia y entrarla despacio, de forma que cuando rompa a volar la veamos durante el mayor tiempo posible y así poder disparar con garantía de éxito.

Para cazarlas nos puede servir cualquier perro de caza… siempre que esté educado para ello. Es decir, tendremos que haberle enseñado a olerlas, a no volverse loco cuando no las encuentra después de saltar encima de sus emanaciones, a cazarlas y a cobrarlas. Por tanto debe tratarse de perros muy entrenados, ya adultos e inasequibles al desaliento. Todas las razas son válidas para estos menesteres, pero la más empleada y la que mejor se adapta a los lugares donde se cobija la chocha es el setter inglés.

Se trata de un perro que nos marca muy bien dónde se encuentra una becada antes de ponerse de muestra, nos facilitará prepararnos para su salida inminente. Lo ideal es cazar con dos setter serenos, resistentes, con pasión por la caza, sin miedo a los pinchos y con olfato a prueba de escarcha y rocío helado.

Su dieta principal son las semillas y, sobre todo, los gusanos y las lombrices. Allí dónde haya lombrices habrá una sorda, que suelen abundar en aquellos terrenos donde pasta el ganado: basta con fijarse en los excrementos de vacas y caballos para descubrir los agujeros en forma de embudo que realizan buscando estos manjares. Eso sí, tendremos que descartar las zonas con sobrepastoreo, ya que preferirán zonas más tranquilas para sestear.

Después de cruzar media Europa en busca de un mejor clima eligen zonas cálidas para asentarse. En esos días fríos de invierno estarán allá donde reciban los primeros rayos de sol, pero siempre a buen resguardo del viento para que no se le ‘muevan’ las plumas y no despertar un rastro de olor que las ponga en evidencia ante sus muchos depredadores. En cambio, en jornadas menos frías será preferible buscarlas a orillas de los arroyos, ríos y cauces de agua con vegetación abundante en las orillas; ahora bien, si la vegetación le impide andar por debajo con total libertad será complicado que elija estos lugares.

Teniendo en cuenta que en invierno el suelo amanece cubierto de escarcha y hielo, elegirá aquellos lugares que antes se descongelen o estén húmedos para clavar su pico en busca de su sustento. Por tanto buscaremos aquellas zonas de solana o elevadas sobre el terreno a las que el sol llega antes. Al tratarse, como hemos dicho, de un ave muy querenciosa, día tras día acudirá a los mismos lugares a encontrar los primeros picoteos. Por último, si la zona ha sufrido un incendio recientemente, búscalas allí: habrá madera en putrefacción que albergará abundantes gusanos que harán las delicias de las becadas.

Su morfología está configurada para pasar desapercibida y detectar el peligro. Su plumaje parduzco la camufla perfectamente en el suelo y sus dos grandes ojos negros están situados muy atrás, en los laterales de la cabeza, lo que le facilita una visión de 360 grados: verá a nuestro perro mucho antes de que éste dé con ella.

Cuando lleguemos donde está parado apuntando con el hocico hacia su posición del ave, mimetizada en el terreno, ya no la veremos: habrá huido apeonando cubriéndose con los matorrales. En estas situaciones podemos recurrir a la treta de llevar en los bolsillos alguna piedrecita y lanzarla al lugar al que apunta nuestro perro: la despistaremos y lo más habitual es que salga, en general, volando en vertical. El tiro es bastante fácil.

referencia:
www.noticiasdenavarra.com
www.desveda.info
as.com
todocarne.es
cuadernodecaza.com
revistajaraysedal.es

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